Acuerdos bilaterales firmados, expedientes "agilizados" y buena voluntad proclamada a bombo y platillo: todo funciona de maravilla salvo la parte en la que alguien tiene que contestar el correo.
Tres meses después de la llegada masiva de forasteros a Ceuta, el destino de los cerca de 3.000 menores extranjeros que están en la ciudad autónoma sigue siendo una de las grandes incógnitas por resolver de la crisis migratoria. Tras la disposición de Jovenlandia a aceptar a estos adolescentes y niños no acompañados, el Gobierno había agilizado la gestión de los expedientes para reagrupar a los menores con sus familias. Sin embargo, la realidad, pese a esa supuesta buena voluntad de Rabat, es que el país vecino está ignorando los requerimientos para completar ese procedimiento y aceptar los retornos.
La Policía ha remitido los primeros 50 expedientes de menores a las autoridades ingenieros y ninguno ha recibido respuesta, según revelan a THE OBJECTIVE fuentes policiales de Extranjería. «Hay algunos que se han enviado hace un mes. Siempre usan el mismo modus operandi, no contestar a los requerimientos», aseguran estas fuentes. Hasta ahora, se ha filiado a 2.000 jóvenes forasteros, pero el Gobierno y las organizaciones que trabajan sobre el terreno calculan que unos 700 viven todavía por las calles de la ciudad autónoma.
España y Jovenlandia tienen un acuerdo bilateral sobre menores no acompañados que contempla su retorno con el objetivo de reunirlos con sus familias o derivarlos al sistema de protección de menores del reino alauí. Pero no es un proceso ágil. Cada caso requiere un procedimiento individual.
theobjective.com
Tres meses después de la llegada masiva de forasteros a Ceuta, el destino de los cerca de 3.000 menores extranjeros que están en la ciudad autónoma sigue siendo una de las grandes incógnitas por resolver de la crisis migratoria. Tras la disposición de Jovenlandia a aceptar a estos adolescentes y niños no acompañados, el Gobierno había agilizado la gestión de los expedientes para reagrupar a los menores con sus familias. Sin embargo, la realidad, pese a esa supuesta buena voluntad de Rabat, es que el país vecino está ignorando los requerimientos para completar ese procedimiento y aceptar los retornos.
La Policía ha remitido los primeros 50 expedientes de menores a las autoridades ingenieros y ninguno ha recibido respuesta, según revelan a THE OBJECTIVE fuentes policiales de Extranjería. «Hay algunos que se han enviado hace un mes. Siempre usan el mismo modus operandi, no contestar a los requerimientos», aseguran estas fuentes. Hasta ahora, se ha filiado a 2.000 jóvenes forasteros, pero el Gobierno y las organizaciones que trabajan sobre el terreno calculan que unos 700 viven todavía por las calles de la ciudad autónoma.
España y Jovenlandia tienen un acuerdo bilateral sobre menores no acompañados que contempla su retorno con el objetivo de reunirlos con sus familias o derivarlos al sistema de protección de menores del reino alauí. Pero no es un proceso ágil. Cada caso requiere un procedimiento individual.
Jovenlandia bloquea el regreso de los primeros 50 menores de Ceuta listos para retornar
Tres meses después de la llegada masiva de forasteros a Ceuta, el destino de los cerca de 3.000 menores extranjeros que están en la ciudad autónoma sigue
