Por qué Ceuta y Melilla serían una ruina para Marruecos
Hay una paradoja incómoda en el debate sobre Ceuta y Melilla: lo que las hace valiosas para Marruecos es precisamente que pertenecen a España. Las cifras que circulan en el análisis económico apuntan a que una cesión de soberanía sería, para Rabat, un agujero financiero más que una conquista.
Se estima que el valor inmobiliario de ambas ciudades se desplomaría hasta un 75% si pasaran a control marroquí. La mayoría de los negocios, construidos sobre la relación con España y la frontera europea, desaparecerían. El argumento de las "cabezas de playa" hacia Europa y España es también una ventaja para el entorno marroquí: las ciudades actúan como motor económico de la región. Ese factor dinamizador se esfumaría con el cambio de bandera.
La factura no acaba ahí. España transfiere a Ceuta y Melilla alrededor de 17.000 millones de euros; una cifra que, como recordaba un análisis, habría dado para construir dos telescopios espaciales James Webb. Marruecos tendría que sustituir ese dinero sin una fuente clara de ingresos. Y las aguas territoriales del Estrecho, hoy controladas desde Ceuta, abren otra línea de conflicto estratégico.
Que Marruecos saldría perdiendo tiene una lectura más inquietante: si los números son tan malos, ¿qué ganancia compensaría esa pérdida para que alguien la impulse? Esa pregunta sigue sin respuesta.