La devastación anunciada por 100 economistas: Argentina bajo Milei
Decir que la economía argentina es un campo de batalla ideológico es quedarse corto. A pocos días de las elecciones del 19 de noviembre, más de un centenar de economistas, encabezados por el francés Thomas Piketty y la india Jayati Ghosh, publicaron una carta abierta en The Guardian advirtiendo de que la victoria de Javier Milei significaría “devastación” para el país. La advertencia no era menor: venía de firmas académicas de primer nivel. El resultado electoral, sin embargo, no se alineó con sus temores.
Los hechos posteriores han convertido ese documento en un test de credibilidad. Los defensores de la gestión de Milei señalan que la economía ha reaccionado: el empleo privado aumentó en 570.000 ocupados respecto a 2023, la tasa de paro bajó al 6,6% y se recortaron unos 60.000 empleos públicos. Los críticos, por su parte, recuerdan que Argentina ha necesitado un swap de hasta 20.000 millones de dólares con Estados Unidos, del que se utilizaron 2.500 millones antes de las elecciones para estabilizar el peso.
El péndulo histórico
El debate sobre si el liberalismo o el populismo arruinaron a Argentina es tan antiguo como el país. Quienes se oponen a Milei citan la dictadura cívico-militar de 1976-1983, cuyo plan económico siguió los dictados de la Escuela de Chicago: la deuda externa pasó de 4.890 millones a 65.300 millones de dólares entre 1975 y 1990, y el desempleo se multiplicó. Enfrente están los que recuerdan que el peronismo ha gobernado el 68% del tiempo desde la vuelta de la democracia, con episodios como el corralito de Menem o la crisis de Macri, y que Argentina llegó a ser el país con mayor PIB per cápita del mundo hacia 1900. La historia económica del país se parece a un péndulo que nunca se detiene en el centro.
¿Milagro o espejismo?
La discusión se ha trasladado ahora a los datos de gestión. Los datos de empleo son el principal argumento de los optimistas. Pero los escépticos responden que un swap no es un rescate, y que la estabilidad lograda hasta ahora se apoya en un control de cambios y un ajuste fiscal que no se sabe cuánto durará. El acuerdo con Estados Unidos, que algunos interpretan como rescate y otros como una simple línea de liquidez, merece un análisis aparte. El propio Piketty ha sido citado contra el giro neoliberal de los años 80, pero sus palabras sobre el fracaso de esa promesa suenan como un aviso. La economía argentina sigue siendo el mejor ejemplo de que las certezas ideológicas se estrellan contra la realidad.
A la espera de que el tiempo dirima si la advertencia de los 100 economistas era una profecía o un prejuicio, lo único seguro es que Argentina seguirá dando lecciones a todos, incluidos los que creen tener la verdad absoluta. La pregunta de si la terapia de choque de Milei conducirá a la devastación o a la recuperación no tiene respuesta definitiva todavía.