Menores migrantes, mayoría entre ahogados en Catalunya por desigualdad
Catalunya registra una media de casi ocho muertes infantiles por ahogamiento al año. Más de la mitad de las víctimas son menores migrantes. No es una casualidad: el estudio impulsado por el Institut de Medicina Legal i Ciències Forenses de Catalunya (IMLCFC), con la colaboración de la Agència de Salut Pública, atribuye el patrón a las desigualdades sociales, económicas y educativas.
El informe que lo confirma
Publicado en la Revista Española de Medicina Legal, el informe analiza las autopsias de menores de 18 años fallecidos en entornos acuáticos catalanes entre 2019 y 2023. El peligro adopta formas distintas según el perfil y la nacionalidad de la víctima: las condiciones de vida, el acceso a clases de natación y la educación en seguridad acuática no son iguales para todos.
El argumento de la falta de recursos no es menor. Quien no puede pagar una piscina o unas clases aprende a nadar, si lo hace, en el mar, en un río, en una balsa. Y esos entornos no avisan: corrientes, desniveles, pozas que engañan.
Una reacción que desvía el foco
La publicación de los números ha disparado lecturas que prefieren buscar chivos expiatorios antes que soluciones. Pero el análisis forense es claro: no hay una causa biológica ni cultural, hay un déficit de recursos y de política pública. Los datos, tozudos, dicen que la desigualdad es la corriente de fondo. Negarlo no va a hacer que los menores inmigrantes dejen de ahogarse.
Casi ocho muertes al año. Más de la mitad, evitables si la prevención llegara a quien de verdad la necesita. Esas son las cifras. El resto es ruido.