El Pixel 11 Pro invita a pagar 1.300 euros: la letra pequeña enfría el impulso
El Pixel 11 Pro está en el escaparate y cuesta 1.300 euros. La tentación existe: multitarea nueva, una IA que se adapta al uso y la promesa de actualizaciones que lo conviertan en un pepino. Pero el precio y la ficha técnica invitan a frenar. La nueva generación de Google llega con 16 GB de RAM, sí; también con la sospecha de que tiene menos memoria que el modelo anterior y pocos cambios reales respecto al Pixel 10.
Lo que no cuenta la ficha técnica
Hay quien sostiene que el desembolso se justifica porque el software crecerá con el tiempo y traerá funciones exclusivas. En el lado contrario pesa un argumento más terrenal: si el Pixel 10 es casi igual y se puede encontrar por bastante menos, esperar al Pixel 12 parece una opción más sensata que pagar el sobreprecio del estreno. El estreno se va a 1.300 euros; el modelo anterior llega a ofertas cercanas a los 750. Sobre el papel, la revolución no está en la ficha.
¿Calentamiento pasajero o señal de aviso?
La recomendación general que se desprende del análisis es tan simple como incómoda: quien no necesite la cámara más grande o el último brillo, mejor que espere. Los primeros días de calentamiento se pasan, pero el precio de este capricho no. Si la historia reciente de Google sirve de guía, el 11 Pro se quedará en una nota al pie en cuanto llegue el siguiente. Aunque entonces, seguro, habrá otra tentación.