MediaMarkt, el seguro obligatorio y el arte de la estafa consentida
Un cliente intentó comprar un teléfono barato en el MediaMarkt de Zaragoza y se encontró con que el vendedor le exigía añadir un seguro de 35 euros al precio. Al negarse, el empleado ofreció «cobrar los 35 y no activarlo», una admisión explícita de que sabía que el cliente no lo quería. La escena, narrada en primera persona, destapa una práctica que huele a presión comercial ilegal.
¿Seguro obligatorio o venta forzada?
Vincular la compra de un producto a la contratación de un seguro es ilegal según la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Sin embargo, algunos vendedores de MediaMarkt actúan como si fuera un requisito. Varios testimonios apuntan a que parte del sueldo del personal depende de la venta de estos seguros, lo que incentivaría el engaño.
La decadencia de un gigante
La cadena alemana, que en su día fue referencia en electrónica, acumula quejas por servicio al cliente, productos de exposición vendidos como nuevos y ahora estas tácticas de presión. El cierre de tiendas como la de Villaverde y la sensación de que los empleados «se esconden» completan el paisaje. La pregunta es si la dirección permite o incluso fomenta estas prácticas.
Frente a un vendedor que insiste en un seguro obligatorio, la hoja de reclamaciones sigue siendo la herramienta más efectiva. Basta con pedirla para que el tono cambie. Pero que haya que llegar a ese extremo para ejercer un derecho básico dice mucho del estado de la distribución en España.