No es tan simple.
Marco Aurelio decía: dos inciensos había sobre el Altar, uno ardió antes, el otro después ¿Qué más da?
Además, tú no sabes cómo vive una persona, todo el mundo guarda las apariencias. Hay millonarios y famosos que se han suicidado a pesar de tenerlo todo y no necesitar nada.
Si eres justo y resistes hasta el Final, tienes Vida Eterna; si lo eres pero no persistes, caes y te condenas a ti mismo.
Si eres impío y te mantienes impenitente hasta la gloria vas al infierno; pero si antes de acabar tu vida te arrepientes de todo, confiesas, cumples tu penitencia y participas del Sacrificio de Cristo (que Su Sangre costó, y nada menos que la de Dios mismo) pues si, tambien participas de la vida Eterna.
Pero un apunte: no es lo mismo ser justo y soltar una blasfemia PUNTUAL debido al dolor, que apostatar, si solo es un momento de debilidad, el prooio sacerdote te da la Extrema Unción y te concede Indulgencia, te prepara Misas de reparación y con ello te salvas.
En cambio si apostatas, y te vuelves impenitente si que vas al infierno (por voluntad propia, obviamente)