¿Por qué cada cierto tiempo reaparece un hilo que degrada a la mujer de forma explícita?
Un breve hilo en un foro español, apenas 16 respuestas, ha vuelto a encender la alarma sobre la persistencia de discursos misóginos en la red. Bajo el título 'Melasf00', los participantes intercambiaron comentarios que cosifican, insultan y hasta sugieren violencia contra un grupo de mujeres anónimas. El contenido, aunque minoritario por su crudeza, refleja un patrón recurrente: cuando un vídeo o imagen de mujeres sale a la luz, una parte del ecosistema digital responde con un repertorio de tropos degradantes que, pese a los años, no desaparecen.
El debate, si puede llamarse así, no aporta ningún dato ni análisis. Se limita a repetir estereotipos: 'caras operadísimas', 'engendros podridos por dentro', comparaciones despectivas con arquetipos de mujer tradicional. Lo más preocupante es la naturalidad con la que se deslizan amenazas de confinamiento y violencia. No es retórica inflamatoria aislada; es el lenguaje de la misoginia más rancia, que aún encuentra eco en algunos rincones de internet.
La otra cara: reacciones de hartazgo
En el propio hilo, aunque escasas, aparecen voces que se distancian. Un usuario responde con sarcasmo: 'Ya basta de cosificar a las mujeres, hora de aprender polaco'. Otro deriva la conversación hacia el humor absurdo ('o Excel'). Son formas de desactivar la toxicidad, pero no logran cambiar el tono dominante. La mayoría de las intervenciones siguen la misma línea, y el hilo acaba sin censura ni corrección.
La brecha de contenidos y su impacto social
Más allá del caso concreto, el fenómeno plantea una pregunta sin resolver: ¿por qué las plataformas no filtran estos contenidos? La respuesta está en los límites de la moderación automatizada y la permisividad deliberada de ciertos subforos. Un hilo como este, que en 2023 habría sido borrado a los pocos minutos, hoy permanece visible durante días. La deriva hacia la normalización de la misoginia tiene consecuencias tangibles: según datos del Ministerio de Igualdad, el 78% de las jóvenes españolas ha sufrido acoso en redes, y estos discursos alimentan el caldo de cultivo.
El hilo 'Melasf00' no es un caso aislado. Es un síntoma de que el antifeminismo online sigue encontrando espacios de impunidad. Y lo peor es que, tras el enésimo chapuzón en el fango, nadie se sorprende.