¿Discreción...?
Hoy en día, los bancos suizos 'sueltan' la información al fisco español con una simple petición, que tan solo ha de ser concreta, y no genérica. Ojo, que no hace falta una iniciativa judicial, sino que basta una petición administrativa de Hacienda.
Como -a través de la '720'- el fisco español conoce los saldos de las cuentas de cualquier residente, bastará una disposición adecuadamente redactada y publicada en el BOE para obligar a ese residente a repatriar su dinero. Eso, si el fisco no decide ir más allá de una simple repatriación.
Y si el residente no hace la '720', pues tendrá que pagar -cuando le pillen, que le pillarán- unas multas crecidísimas. Eso, con la legislación actual, sin 'mejorar'...
Quien quiera llevarse su dinero, tendrá que emigrar con él. Y es difícil que valga la pena. Las cosas, en España, no están tan mal, aunque todo puede empeorar, pero tampoco hay que pasarse en adelantar acontecimientos...