El Tour de Francia entró en Barcelona y las banderas palestinas desaparecieron: ¿milagro o montaje?
La primera etapa del Tour de Francia, disputada en Barcelona, ha dejado una escena que muchos califican de milagro: ni una bandera palestina ondeó entre el público, cuando hasta hace días eran habituales en cualquier evento multitudinario. Solo alguna estelada independentista rompía la monotonía. La coincidencia con el alto el fuego en Gaza, apenas horas antes, ha avivado la polémica.
El contraste con la Vuelta a Madrid
Quienes siguen la actualidad recuerdan bien las protestas palestinas en la Vuelta a España del año pasado, con parones y pancartas. En aquella ocasión, la organización fue acusada de permitir la politización del deporte. Ahora, en Barcelona, todo ha sido silencio. Algunos analistas apuntan a un cambio de estrategia del Gobierno: no molestar a los aliados árabes justo cuando se negocia la paz. Otros, más conspiranoicos, hablan de una orden directa para evitar el escándalo.
El ruido mediático continúa
Mientras, en los platós de televisión, programas como 'El Intermedio' siguen abriendo con Gaza cada día. La brecha entre la calle y los medios se agranda: si el conflicto se enfría, ¿por qué mantenerlo en portada? La respuesta, para muchos, es que la causa palestina se ha convertido en un señuelo ideológico más que en una reivindicación genuina.
El 'milagro' del Tour durará lo que dure la tregua. Pero la polémica sobre el uso político del deporte y la gestión de las protestas no se despejará tan fácilmente.