Mineras de oro y plata: el apalancamiento que el mercado aún no reconoce
El
oro ha subido desde los mínimos de 2015 y las mineras han mejorado resultados trimestre a trimestre, con márgenes crecientes y balances saneados. Sin embargo, el mercado sigue sin darles el reconocimiento que, según algunos análisis, merecen. La tesis es clara: las mineras de metales preciosos son una jugada apalancada sobre el precio del metal, con un multiplicador histórico de x2 a x3 para compensar el mayor riesgo. Y tras una base de diez años, hay quien las considera una oportunidad de valor.
El modelo de las regalías: márgenes del 96% y opcionalidad gratis
Dentro del sector minero hay un subgrupo que funciona con reglas distintas: las empresas de regalías. No son productoras, sino financieras. Prestan dinero a mineras para desarrollar, construir o ampliar proyectos y cobran en especie, normalmente un porcentaje de la producción futura. Sus márgenes son extraordinarios:
según un forero, Franco-Nevada reportó un margen de efectivo del 96% y Royal Gold en torno al 86% en sus últimas presentaciones trimestrales. La razón es que están aisladas de los costes operativos y necesitan muy poco personal.
La segunda ventaja es la opcionalidad. Una regalía sobre un terreno se mantiene aunque se descubran nuevos depósitos o se amplíe la producción. El ejemplo clásico: una regalía comprada en 1983 por
2 millones de dólares en Goldstrike (Nevada), una mina que ha producido más de 40 millones de onzas, fue el origen de Franco-Nevada. Ese interés permanente no se paga dos veces.
¿Por qué cotizan con prima y cuándo comprarlas?
Muchos inversores rechazan estas empresas por sus altos múltiplos de P/E o EV/ECF. Pero la prima tiene lógica: márgenes superiores y un modelo más acumulativo y menos cíclico que el de los productores. La clave está en comprarlas baratas, y eso exige esperar correcciones del sector o sobre reacciones a contratiempos. Ocurrió con el cierre de Cobre Panamá para Franco-Nevada o con disputas fiscales en Wheaton Precious Metals.
Las tres mayores por capitalización son
Wheaton Precious Metals, Franco-Nevada y Royal Gold. A nivel de onzas de oro equivalentes, las tres producen como una mina de Tier 1. Según un forero, Franco-Nevada reportó en el segundo trimestre
132.400 GEO vendidas (+18% interanual), 581 millones de dólares de ingresos (+57%) y 483 millones de flujo de caja (+12%). Wheaton alcanzó 202.229 onzas equivalentes, un 6,3% más interanual.
El apalancamiento que no llega: ¿cuestión de tiempo?
La tesis del apalancamiento x2-x3 no se ha cumplido en el último ciclo. Las mineras subieron con el metal, pero sin el multiplicador esperado. Hay quien sostiene que esto cambiará cuando el oro y la plata retomen su tendencia. El escenario más optimista asume un oro a
10.000 dólares y plata a 200 dólares para 2030, lo que dispararía los beneficios. El escenario pesimista contempla una corrección del 35% antes de que eso ocurra.
Mientras tanto, los resultados operativos son sólidos. Agnico Eagle, segundo productor mundial, reportó un
AISC de 1.459 dólares por onza, frente al promedio de la GDX en torno a 1.800 dólares. Las mineras han aprendido del mercado bajista: costes contenidos y balances saneados. La pregunta es si el mercado acabará reconociendo ese valor o si seguirá mirando hacia otro lado.