MiniFootball: Ronaldinho, Rakitic y un dumpeo de manual
El 14 de agosto de 2021, un token recién lanzado en la BSC prometía ser el próximo Shiba Inu. En menos de 24 horas estaba listado en Coinmarketcap y Dextools, y su gráfico subía sin freno. La promesa era redonda:
Ronaldinho invertiría 25.000 dólares y un jugador del Real Madrid lo promocionaría en Telegram. El entusiasmo duró lo que tarda un futbolista en firmar un contrato. Al día siguiente, el token se desplomó y la comunidad pasó de pedir lambos a buscar explicaciones.
De la luna al Margin Call en 24 horas
El arranque fue eufórico. El token se colocó
número 2 en Dextools y la gente empezó a comprar a cualquier precio. «A cuanto es el gas?? porque he puesto a muchos precios de menos a más y nada...», escribía uno. Otro presumía de haber multiplicado sus 8 euros en 18. La fiebre era tal que algunos ya hablaban de un x100.
HIMVERSION, lo llamaban.
Pero el gráfico empezó a mostrar grietas. Un participante avisó de
cuatro megabajadas sospechosas en la cima. «Ya sólo ver éso tendría que haber quitado el dinero, pero claro siempre se ve a posteriori todo ésto», admitía después. El dumpeo fue brutal: el token perdió casi todo su valor en cuestión de horas. Los futbolistas prometidos —Ronaldinho, Rakitic— no evitaron el descalabro. «Ni que saliera Elon Musk eso iba a levantar», sentenciaba un escéptico.
¿Fue un rugpull o una simple estafa piramidal?
La discusión posterior se centró en la naturaleza del desastre. Unos lo calificaron de
rugpull clásico; otros, de manipulación orquestada. «Han matado toda credibilidad que pudieran tener. Hubiera preferido un rugpull de toda la vida sin dar explicaciones, es más honesto», decía un participante. Se descubrió que los desarrolladores habían cambiado las comisiones de transacción varias veces, según un análisis de las wallets del equipo. La comunidad se sintió engañada.
El daño colateral fue más allá de lo financiero. Un usuario confesó haber dejado su trabajo pensando que se retiraría: «Estoy en la mierda, joder había dejado mi curro pensando que me iba a retirar.... No sé.....a lo mejor puedo intentar hacerme un hueco en Marconi. Me quedan 20 pavos». La burbuja de las
shitcoins mostró su cara más amarga.
El legado: imitadores y lecciones no aprendidas
El token generó clones como Safestar o Safemars, replicando el patrón de Safemoon. Algunos intentaron recuperar parte de lo perdido en otros proyectos, como SAFEMOON, que «se ha recuperado y tiene una legión de fans muy interesante». Pero la mayoría asumió pérdidas. «9 de cada 10 son una estafa y como decía @Pajarotto ahora hacen un workaround para acabar rugpulleando igualmente», resumía otro.
La historia de MiniFootball no es única, pero sí ilustrativa: promesas de famosos, gráficos verticales y una salida desordenada. ¿Aprenderá alguien la lección? La próxima
shitcoin ya está en camino.