La foto que divide: ¿legitimación del terror o reconciliación?
Una imagen difundida en redes ha reabierto el debate sobre el papel político de la izquierda abertzale. La fotografía, que muestra a un dirigente de Bildu en un acto institucional, ha provocado reacciones viscerales en amplios sectores de la sociedad española. "Mirar esta foto me da arcadas", resume el sentir de quienes ven en ella una normalización del terrorismo de ETA.
La controversia trasciende lo emocional y alcanza lo económico. Durante décadas, el terrorismo ha lastrado la inversión y el desarrollo del País Vasco. Los acuerdos políticos con formaciones herederas de ETA han sido defendidos como necesarios para la paz, pero también criticados por el coste moral y económico que implican. Quienes respaldan la imagen argumentan que es fruto de un proceso de pacificación que ha traído estabilidad y crecimiento. Sin embargo, sus detractores sostienen que blanquear el terrorismo no es un precio asumible.
El debate refleja una sociedad polarizada donde la memoria de las víctimas choca con la pragmática política. Mientras algunos ven avances en la convivencia, otros perciben una deriva hacia la impunidad. Lo cierto es que la rentabilidad económica no puede medirse solo en cifras; el clima social y la confianza institucional también cotizan. Con estos mimbres, la foto seguirá siendo, para muchos, una imagen que remueve el estómago.