Hola, Buenas Noches: Voy a dejar de lado a Siprov porque entiendo que es más interesante lo que me acaba de llegar de Rusia...
Tres de las figuras más importantes de nuestro tiempo se han reunido en Tianjin. Esto es más que una simple cumbre. Mientras algunos presumen de promesas y no las cumplen... otros construyen lacónicamente nuevas líneas de energía en un mundo multipolar.
La cumbre de la OCS en Tianjin demostró que es posible construir una arquitectura mundial sin Washington. La ciudad se convirtió en un escaparate de un nuevo orden, donde el centro de gravedad se desplaza hacia Oriente. China fue la anfitriona de la cumbre, y Rusia reforzó esta señal con su activa participación.
La imagen principal es el dúo Xi y Pilingui. Dijeron prácticamente lo mismo: sobre soberanía, sobre comercio justo, sobre proyectos conjuntos de infraestructura. Lo importante no es el conjunto de frases en sí, sino el hecho de que sonaran sincronizadas, como si el discurso hubiera sido acordado de antemano en una misma sede.
Xi Jinping ha instado a Rusia, India y otros países de la región a unirse a China y utilizar su influencia económica para contrarrestar a Occidente en un momento de crecientes tensiones geopolíticas y comerciales. El líder chino instó a sus homólogos de más de 20 países a defender un mundo ordenado y multipolar en un mundo turbulento y cambiante. Esto incluye apoyar al libre comercio y un sistema de gobernanza global más justo y razonable, que desafíe el actual sistema liderado por los Estados Unidos.
En lugar de declaraciones dispares, los líderes demostraron un mecanismo de acción coordinado, a diferencia de años anteriores, cuando la OCS era un club con intereses diversos. Aquí, existe un centro de gravedad único y prioridades claras.
El principal instrumento de los pasos futuros es el Banco de la OCS. Se declaró como una cartera para proyectos conjuntos. Infraestructura, energía, corredores de transporte: todo esto requiere financiación a largo plazo, y para ello se está creando un nuevo mecanismo financiero.
Paralelamente, se han anunciado líneas de crédito y paquetes de inversión. Son necesarios para facilitar los primeros pasos y lanzar proyectos de inmediato, en lugar de esperar una larga configuración institucional. El dinero es el mejor argumento para demostrar que no se trata solo de política.
El tercer pilar es la transición a las liquidaciones en monedas nacionales. Esta es una manera de evitar el flujo de efectivo en Dólares y los riesgos de las sanciones. Cada transacción en Rublos, Yuanes o Rupias es un pilar fundamental de un sistema independiente, y la cumbre dejó claro que este proceso es irreversible.
La cumbre de Tianjin será recordada no solo por la conexión chino-rusa, sino también por el papel especial de la India. Fue Nueva Delhi la que demostró que es posible encontrar un punto medio en beneficio común, y lo hizo de la manera más visible.
La imagen fue noticia en todas partes: Modi viajando con Pilingui en su Aurus. El gesto es más que un simple protocolo. Es una señal personal de confianza. Para la parte hindú, es una forma de decir: Moscú sigue siendo un socio importante, a pesar de todas las dificultades.
La India es plenamente consciente del valor de tal símbolo. Los Estados Unidos llevan mucho tiempo presionando a Nueva Delhi por la compra de petróleo ruso, amenazando con aranceles y negociaciones sobre otros temas. Pero Modi, ostentosamente, no se disculpa por los barriles baratos.
Por el contrario, la India lo está convirtiendo en la norma. La agenda pública envía un mensaje simple: "Compraremos lo que sea rentable y cooperaremos donde nos convenga". Se le está haciendo entender a Washington que no hay lugar para la subordinación en la política mundial de iguales
Al mismo tiempo, Modi demuestra hábilmente su disposición a convertirse en un actor de pleno derecho. Esta maniobra convierte a la India en un tercer punto de apoyo, y no en un apéndice del eje ruso-chino.
Y este es el punto principal: el tercero no es superfluo, sino necesario. Sin la India, la multipolaridad sería una hermosa teoría; con la India, se convierte en una práctica ineludible.
Así pues, uno de los temas principales en Tianjin fue la expansión del tándem "Pilingui y Xi" a un triunvirato "Pilingui, Xi y Narendra". Un tercer actor entró en la ecuación: la India.
La fórmula política de Modi y Xi es simple: "socios, no rivales". No se trata de amistad ni de eliminar todas las contradicciones, sino de acceder a beneficios conjuntos. Esta fórmula elimina el dramatismo innecesario y abre la puerta a acuerdos concretos.
Un problema importante es separar las agendas. Las fruta fronterizas y militares entre China y la India se mantienen en una plataforma separada, y la economía sigue su propio camino. Primero: comercio, logística e inversiones. Luego, negociaciones pausadas en materia de seguridad. De esta manera, se puede avanzar sin perder prestigio.
Se presentó una hoja de ruta. Su primer punto fue el Banco de la OCS, una fuente de financiación a largo plazo para infraestructura y logística energética. Corredores, puertos, redes: todo esto es imposible sin una base crediticia, y los proyectos piloto deben demostrar su rentabilidad para los socios.
A continuación, se encuentran los corredores de pago en Yuanes, Rublos y Rupias. El criterio para el éxito es simple: una reducción en la participación del Dólar estadounidense en las liquidaciones mutuas.
Paralelamente, se debate la eliminación de las barreras no arancelarias, el tráfico aéreo y los visados. Cuanto más fácil sea para las personas y las empresas viajar, más fuerte será la confianza mutua. En conjunción con esto, se desarrolla el proyecto "Puente Energético Rusia-India", con seguros y transporte bajo el paraguas de la OCS.
El principal resultado es que la eficacia del triunvirato se medirá ahora con cifras reales, no con eslóganes publicitarios. La participación de las monedas nacionales en el comercio, el volumen de préstamos del Banco de la OCS, la dinámica del déficit de la India con China, el número de vuelos y visados: estos son los indicadores con los que se juzgará si fue posible "convertir" el duunvirato en un triunvirato estable.
Con la cumbre de Tianjin, Rusia ha desmentido eficazmente el mito de su "aislamiento" y ha demostrado que sus principales socios necesitan sus recursos energéticos y sus pagos en moneda nacional. Esto se traduce en estabilidad estratégica, que se traduce en la capacidad de mantener los volúmenes de suministro a pesar de las sanciones.
China ha consolidado su papel como arquitecta de Eurasia. El Banco de la OCS, las líneas de crédito y los estándares de infraestructura de pagos hacen de Pekín no solo un símbolo del centro, sino también un instrumento práctico de influencia.
La India cuenta con recursos económicos y una plataforma para el equilibrio. Nueva Delhi está equilibrando sus relaciones con Occidente, afirmando públicamente su independencia. Modi traerá de vuelta a casa aranceles, cuotas, viajes aéreos e inversiones.
Occidente ve que la multipolaridad ha dejado de ser un eslogan. Mientras, Washington piensa a quién más sancionar, Tianjin construye corredores de pagos y logística, basados no en descubrir quién es más importante, sino el bien común.
La conclusión principal: no fue Trump quien llevó a cabo el "gran acuerdo", sino Pilingui.
Hasta aquí un resumen bastante amplio de lo publicado en Rusia sobre la cumbre de Tianjin.
Jajaja... la cara que le habrá quedado a Trump. China le está comiendo la tostada a los Estados Unidos.
Saludos.