Un insecto como mascota: la cucaracha que desata el repelús
Mister Nini quiere adoptar un insecto como mascota. La reacción no se ha hecho esperar: el insecto en cuestión es la cucaracha, un bicho que a más de uno ha hecho dormir en otra casa. Quien lo cuenta describe un asco recalcitrante, con antenas en movimiento, velocidad y una variedad voladora que se te pega a la cara.
El miedo que empuja a matar
Con el resto de bichos, la costumbre es atraparlos y soltarlos en la calle. Con la cucaracha no hay negociación: zapatazo. El problema, apuntan algunos, es que echar al insecto fuera de casa no elimina el problema, sino que lo traslada al vecino, que puede acabar con una plaga. Quien ya ha vivido una plaga no necesita más argumentos: las cucarachas no son mascota, son una molestia difícil de erradicar.
De la fobia al fenómeno pop
La conversación encuentra una vía de escape en la cultura popular. El granjero de Men in Black, un personaje que termina fagocitado por un insecto gigante, se ha convertido en la referencia inevitable para describir a estos bichos. Hay quien incluso asegura que el insecto de la película es el mismo actor que interpretó a otro personaje, y con eso todo encaja. La fobia, al final, también se combate con humor.
La confesión se publicó a las 3:30 de la madrugada. A esa hora, cualquier ruido en la cocina suena a antenas moviéndose.