Moción de censura: 50.000 en la calle y el PP sin decidirse
¿Por qué no se presenta la moción de censura que muchos reclaman? La pregunta resuena en los pasillos del poder y en las redes, mientras la Delegación de Gobierno en Madrid cifraba en 50.000 los asistentes a la concentración celebrada en la capital. La presión sobre el Ejecutivo crece, pero la oposición parece paralizada.
Un clamor que no encuentra cauce
Las voces que piden una moción de censura inmediata argumentan que el presidente del Gobierno ha cruzado líneas rojas en su política exterior, especialmente en lo relativo a Marruecos. Se señala la cesión de competencias sobre rutas de narcotráfico, la situación en Ceuta y Melilla, y el futuro de las aguas de Canarias. Son acusaciones graves, formuladas en términos duros por quienes consideran que el Ejecutivo está entregando soberanía a cambio de estabilidad.
Sin embargo, la sensación de que el Partido Popular no se atreve a dar el paso es generalizada. Hay quien sostiene que el miedo a un fracaso parlamentario, o a unas elecciones anticipadas con resultado incierto, mantiene a la oposición en la inacción. La crítica es feroz: se considera denigrante que no haya nadie con la determinación suficiente para presentar la moción, mientras el país se hunde en una supuesta decadencia.
El momento perfecto que nunca llega
La concentración de Madrid, con decenas de miles de personas, parecía el momento ideal. Pero la oposición sigue sin moverse. La explicación más extendida es que existe un temor compartido a las consecuencias, un miedo que paraliza incluso cuando la ocasión es propicia. Mientras tanto, Europa mira hacia otro lado, y la frustración se acumula.
La pregunta sigue en el aire: ¿qué más tiene que pasar? La respuesta, por ahora, es que el Gobierno resiste, y la oposición espera. Quizá el momento perfecto nunca llegue, o quizá ya ha pasado sin que nadie lo aprovechara. La ironía es que, con 50.000 personas en la calle, el único que parece tranquilo es el presidente.