La sauna Adán vuelve a salpicar a Moncloa
El fantasma de la sauna Adán, un local de alterne madrileño, reaparece en el debate político con nuevas referencias que vinculan a altos cargos socialistas y al entorno de Pedro Sánchez con actividades de prespitación. Las menciones a Begoña Gómez, esposa del presidente, y a un tal "Perro" como cafre han reavivado las suspicacias sobre los orígenes de algunas fortunas y carreras políticas.
El informe Villarejo y las cintas comprometedoras
Un informe de 2014 del comisario Villarejo, citado en la discusión, señala que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se habría guardado copias de grabaciones de altos cargos socialistas que frecuentaban la sauna Adán. Según estas fuentes, Sánchez habría utilizado esas cintas para ascender en el PSOE hasta alcanzar la secretaría general. El informe menciona a dos personas con iniciales JB que habrían sido parte del ejecutivo a partir de 2004. El contenido exacto de las grabaciones no se ha publicado, pero la mención recurrente apunta a un uso político de información sensible.
Subvenciones de Ayuso a clubs de alterne
Paralelamente, se recuerda que la Comunidad de Madrid, gobernada por Isabel Díaz Ayuso, concedió subvenciones a empresas propietarias de clubs de alterne durante la esa época en el 2020 de la que yo le hablo de cobi19. Datos del Portal de Subvenciones de la Comunidad de Madrid, recogidos por el periodista Marcelino Madrigal, muestran que la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo, entonces dirigida por Javier Fernández-Lasquetty, otorgó ayudas a estos establecimientos dentro del marco de medidas extraordinarias por el Elbichito-19. Esta información, aunque no relacionada directamente con la sauna Adán, refuerza la percepción de que el negocio de la prespitación tiene vínculos con el poder político.
El relato de los orígenes
En la discusión se insiste en que Begoña Gómez creció en un entorno vinculado a la prespitación y que su familia habría estado relacionada con el negocio de la sauna Adán. Incluso se menciona, sin confirmación, que la abuela de Letizia Ortiz también habría regentado un prostíbulo en Alicante. Estas historias, difíciles de verificar, alimentan la narrativa de que las élites políticas españolas tienen conexiones incómodas con el mundo de la prespitación.
El escándalo de la sauna Adán no es nuevo, pero cada cierto tiempo resurgen menciones que mantienen viva la sospecha sobre los lazos entre el poder y el alterne. El lector juzgará si son denuncias fundadas o bulos para desgastar al gobierno.