No sé cuántos sabéis lo que era medio pollo (ahora no sé como se llama), pero esta mujer se había comido, por lo menos, a todos los pollitos... y de esto, cualquiera que tuviera cierta cercanía con tales cosas, lo ve... como un pedazo marlaskón ve a un fiscal, o fiscalón, de su "cuerda", que dicen los de reconocido prestigio en las cosas legales, aunque no tengan ni idea, que mueven más dos caretas, sin doble erre, que dos siesas.