Paterna pone sus cámaras a vigilar la basura en la calle
El Ayuntamiento de Paterna ha decidido reutilizar su red de videovigilancia —la misma que controla el tráfico— para cazar a quien deje basura o muebles en la vía pública. La inversión:
1.065.597 euros. El alcalde, Juan Antonio Sagredo, ha explicado que estas conductas serán sancionadas; hay quien lo lee como un parquímetro con reconocimiento de matrículas.
Qué vigilan las cámaras y a quién
El sistema detecta residuos mal depositados junto a los contenedores y enseres fuera de los puntos autorizados. La justificación que recoge el expediente apunta al crecimiento urbano: Paterna supera ya los
76.000 habitantes de derecho, con áreas industriales en expansión. Más población, más cámaras, concluyen algunos comentarios. La duda que deja el razonamiento es otra: si la cámara sirve para todo, ¿por qué solo se activa para lo barato de perseguir?
Hay dos lecturas enfrentadas. Una apunta a erradicar los residuos de la vía pública. La otra, de sesgo: la misma tecnología que identifica una bolsa a medianoche, se argumenta, rara vez aparece cuando se investiga algo más grave. Es la sospecha clásica del ojo que mira hacia donde no molesta. Y enfrente, el argumento municipal de acabar con las bolsas junto a los contenedores y los muebles fuera de los puntos autorizados.
Quién cobra el contrato y con qué dinero
Según algunos comentarios del foro, el rastro del expediente lleva a
Eysa, adjudicataria habitual de servicios urbanos, participada por el fondo
Tikehau Capital. De ahí sale la crítica más repetida: dinero público de los vecinos que acaba en manos de corporaciones, primero para instalar la cámara y después para multar a quien la sufre. Ni Orwell, dicen, lo habría escrito mejor.
Para algunos comentarios del foro, la vuelta al sistema es sencilla: una braga de cuello o una mascarilla bastarían para burlar el reconocimiento.
¿Y si la cámara que detecta un mueble viejo en la acera resulta que también mira a quien pasa por delante?