España 1975-1995: el hundimiento de la natalidad que redefinió el país
Entre 1975 y 1995 la natalidad española se desplomó. De una media de más de 2,8 hijos por mujer a menos de 1,2. Pero el debate no es tanto la cifra como sus consecuencias: una población que envejece y un reemplazo que llega desde fuera.
El dato que pocos discuten: tasa de reemplazo vs. realidad
La tasa de reemplazo se sitúa en 2,1 hijos por mujer. Sin embargo, la natalidad de los españoles nativos está por debajo de 1, según se argumenta en los análisis más recientes. Eso implica, en términos llanos, una extinción gradual de la población autóctona si no se corrige la tendencia. Mientras, la población total alcanza los 50 millones, de los cuales 15 millones son inmigrantes y 10 millones tienen más de 65 años.
Inmigración como parche demográfico
La discusión se centra en si la inmigración es una solución o un problema. Por un lado, mantiene los números totales; por otro, cambia la composición del país. Se apunta que ya en el año 2000 un tercio de los nacimientos eran de madres extranjeras o de minorías. La pregunta incómoda es si el estado, en tanto que sistema de reparto (un Ponzi demográfico), necesita cuerpos nuevos para sostener las pensiones y el ladrillo.
El cierre de la ventana es inminente: o se recupera la natalidad entre los nativos o el reemplazo generacional será exclusivamente foráneo. Y con una población joven cada vez más reducida, la ecuación no sale.