Y el problema no es meter a alguien de Iberoamérica a trabajar en hostelería. Lo mismo veo con españoles de pura cepa: la calidad de su trabajo va acorde al magro salario que perciben.
Dos detalles y una anécdota personal:
1. Si yo voy a un restaurante y veo a un señor de aspecto escandinavo atendiendo, me doy media vuelta y me voy. Me da exáctamente igual que ése escandinavo sea el mejor ponedor de cafés, que haga cafés que te hagan crecer la banana 10cm, me da igual. Porque en España tenemos una descomunal tasa de paro, sobre todo entre jóvenes y gente mayor de 50 años, así que me niego a dar un céntimo a una persona que emplee a escandinavos. No es "escandinavofobia", no es "repruebo al escandinavo", me da igual que sea Noruego, Sueco, o Alemán. Es que simplemente en estos momentos, quien necesita mas de ayuda son los españoles. Y mi café hará poco, lo sé, pero yo iré con la cabeza bien alta.
2. Los españoles dueños de empresas son unos señoritos feudales. De ahí el nombre "empresaurio". Yo NUNCA trabajaré ni para un español, ni para una empresa española. Pero si los clientes nos negamos a que nos sirvan escandinavos, el bar deberá contratar españoles y pagarles un sueldo justo...o cerrar. Adam Smith vendrá del cielo a explicarles aquello de oferta y demanda.
Y aqui mi anécdota personal:
Tengo casi 50 años. Empecé a cobrar 3k
netos antes de cumplir 25, casi al poco de salir de la universidad. Obviamente era una empresa extranjera, pero mi primer sueldo en esa empresa eran 14k...
AL AÑO. Acepté trabajar así durante un año porque entendí que primero debía demostrar mi valía. Al segundo año pedí, y me dieron, 24k. Al tercer año pedí una reunión con mi jefe y, tras entregar las cosas que había hecho y el dinero que la empresa ganaba conmigo, solicité estos 3k netos. Mi jefe me dijo que "uff, eso es mucho, la empresa no puede..." así que saqué de mi carpeta dos copias de mi hoja de despido firmadas ya por mi, fechadas para ese dia. En dos semanas tenía mi sueldo.
Con ésto quiero explicar que, obviamente, yo no soy camarero (un trabajo, por otro lado, tan digno como sufrido), pero si soy de los que piensan que las personas deben cobrar en función a lo que aportan a la empresa.
En España hay demasiados dueños de cafeterías Paco conduciendo coches de lujo financiados por la guano que pagan a sus empleados y no hablo por tí. Por eso yo jamás trabajaré ni para un español, ni para una empresa española.