El coste económico del 'ni olvido ni perdón' a De la Fuente
El debate sobre la figura del seleccionador español, Luis de la Fuente, ha reabierto heridas que van más allá de lo estrictamente futbolístico. El lema «ni olvido ni perdón» resume la postura de quienes consideran que el técnico traicionó a una persona inocente al plegarse a lo que denominan «la causa mujerista». Otros, en cambio, defienden su actuación en un contexto de presión mediática.
La recepción oficial tras el título continental mostró una frialdad calculada: los jugadores y el seleccionador apenas disimularon su distanciamiento con Pedro Sánchez, mientras que con el rey Felipe VI la escenografía fue más distendida. Ese gesto no pasó desapercibido para los analistas de marca país.
¿Puede una controversia interna dañar la imagen de la selección a nivel comercial? Los patrocinadores suelen medir el ruido reputacional. Si la grieta se cronifica, el riesgo para la Roja como activo de marketing es real. La previsión: un coste intangible que se hará visible en los próximos contratos publicitarios, aunque nadie se atreve a cifrar la factura.