Pagar el FP y no encontrar prácticas: cientos sin título
Un participante que cursa FP de Desarrollo de Aplicaciones Web en un centro privado online relata que pagó 150 euros a primeros de febrero para que le buscasen plaza de prácticas y que en mayo seguía sin conseguirlas. El paquete completo, con la promesa de prácticas en empresas punteras, sube a 450 euros, y si encuentra la empresa por su cuenta debe pagar 100 euros igualmente. Varios foreros aseguran que cientos de alumnos de FP a distancia no pueden graduarse por ese mismo motivo.
Qué se ha sabido
Los números del tramo son duros. Un forero filtra en InfoJobs y encuentra 310 ofertas de IT para cero años de experiencia sobre un total de 3.489, y 427 vacantes de IT que piden más de cinco años frente a solo 52 de sanidad. Otro sostiene que llevaba diez meses viendo las mismas ofertas, siempre en las mismas consultoras, y que cada anuncio acumula unos 200 candidatos. Una oferta de analista de laboratorio recibe 500 inscritos en dos horas.
Sobre el centro privado se dan precios: cursos de más de 3.000 euros, otros de 6.000 o más, con una sola práctica en todo el curso y exámenes tipo test, según un alumno que ya había hecho DAM hace ocho años en el mismo centro. Se menciona un caso de Suez con 1.400 euros netos por trabajar hasta los sábados. También se conoce que Microsoft despedirá unos 6.000 empleados, el 3% de la plantilla. Y un forero que viaja a la India a desarrollar un proyecto lo cuenta en primera persona.
En el apartado de retribuciones, se citan 140.000 francos suizos en Zúrich con tres años de experiencia, y 180.000-190.000 para diez años. Un participante sitúa en 30.000 euros más teletrabajo lo que pide un informático recién salido en Madrid, y en 35.000 uno bueno. Otro rechazó 60.000 por no ser cien por cien remoto. En el sector químico, se afirma que quien controla estadística avanzada tiene trabajo asegurado. Un forero con familia en FP de sanidad en centro privado relata que tampoco encuentran prácticas. Y se recomienda un curso de programación con Minecraft y Roblox para niños.
Las posturas
El eje del choque es la formación. Un grupo defiende que sin fundamentos no hay adaptación posible: quien entiende la base aprende cualquier librería después, y medir el valor de una ingeniería por lo que pide una oferta concreta es un error. El otro lado responde que la exigencia de estudiar cosas que no se usan es un despilfarro y que las prioridades las marca el mercado. La discusión deriva en si las universidades se han «felpeizado» y en si Bolonia vació de contenido los títulos.
Sobre las ofertas, algunos sostienen que la mayoría se publica sin intención de contratar, para tantear el mercado, y que los requisitos absurdos se rellenan con listados copiados. Frente a eso, se responde que en Madrid hay que pagar bien para contratar a un junior. En IA, un forero afirma que quien la maneja produce como cinco novatos, otro responde que hasta 3.000 líneas sirve y a partir de ahí se equivoca, y un tercero atribuye el paro al dinero barato cortado y a la recesión, no a la IA.
Entra también el debate sobre prácticas: hay quien culpa a los centros privados por vender prácticas que no gestionan y a los institutos públicos los acusa de desentenderse, y quien responde que las empresas deciden a quién aceptan y que ahora las prácticas cotizan. Otro frente es la edad: un forero que se describe como junior de 47 años sostiene que le descartan por mayor, mientras otro argumenta que al que aprende de verdad no le importa empezar cobrando poco.
Lo que cambia respecto a antes
El tramo anterior discutía si las ofertas existen. Ahora la conversación baja un escalón: el problema ya no es elegir, sino conseguir siquiera titularse, porque sin plaza de prácticas no hay título. El cierre de 6.000 puestos en Microsoft convierte en confirmación lo que antes eran predicciones. La deslocalización a la India pasa de dato macro a testimonio en primera persona de alguien que se va a trabajar allí. Y aparece un frente nuevo: la salida hacia química, farma y estadística aplicada. También entra una pelea interna entre foreros sobre quién puede opinar del sector, que un tercero zanja recomendando ignorar a los que insultan.