El Ganges y el precio de ignorar su contaminación
Un joven británico se sumerge en las aguas del Ganges. La cámara recoge el chapuzón, la sonrisa, el gesto ritual. Horas después, el mismo protagonista aparece arrodillado frente a un inodoro, devolviendo lo que el río le ha dado. El vídeo, que ya circula como pólvora, ha reabierto la pregunta incómoda: ¿cuánto cuesta no informarse antes de un baño sagrado?
El 70% de un río sagrado es aguas residuales
Las cifras no son nuevas, pero conviene repetirlas: más del 70% de lo que fluye por el Ganges es alcantarillado sin depurar. El Yamuna, su afluente principal a su paso por Delhi, está catalogado como contenido 100% fecal. La hepatitis, el cólera y la disentería navegan tranquilas por esas aguas. El Gobierno indio lleva años anunciando planes de limpieza que se quedan en papel mojado.
Una factura que no paga solo el turista
El incidente tiene lectura económica. Miles de visitantes extranjeros aterrizan cada año en la India y algunos deciden que el chapuzón ritual es una experiencia imprescindible. Cuando el cuerpo les pasa factura, son los servicios sanitarios públicos, ya saturados, los que absorben la atención. La contaminación del Ganges lastra la productividad, dispara el gasto farmacéutico y desincentiva el turismo de calidad.
¿Un vídeo para la posteridad o un fake más?
No todo el mundo se lo cree. Algunos analistas apuntan que en las imágenes no se ve al joven sumergir la cabeza y que los vómitos podrían deberse a otra cosa. El clip, tal como circula, no ofrece pruebas concluyentes. Pero lo discutible del vídeo no borra lo indudable del diagnóstico: el río sagrado es un riesgo sanitario de manual.
Mientras las redes especulan sobre si el protagonista se ha ganado el Premio Darwin o una mera gastroenteritis, el dato que descoloca sigue ahí: con ese nivel de heces en el agua, lo extraño no es que alguien vomite, es que haga falta un vídeo para que el problema sea noticia. El Ganges, como tantas infraestructuras en las que no se invierte, ajusta cuentas con quien lo ignora.