¿Qué esconde la retirada del nuevo modelo de Anthropic?
La semana pasada, Anthropic lanzó una nueva versión de su modelo Claude —apodado extraoficialmente como «Fable 5» por la comunidad—, y apenas días después lo retiró del acceso público. La compañía alegó motivos de seguridad: el modelo era «demasiado potente» para el público general. Sin embargo, las miradas escépticas apuntan a una estrategia comercial más que a un verdadero riesgo.
Hasta el 22 de junio, el modelo estaba disponible para suscriptores. A partir de esa fecha, el plan era migrarlo a un sistema de pago por tokens a través de la API, con un coste sustancialmente mayor. La retirada repentina pilló a muchos desprevenidos, y ahora circulan rumores de que podría restablecerse el acceso en condiciones diferentes.
¿Seguridad o negocio?
El argumento de que el modelo era peligroso para usuarios no técnicos contrasta con la lógica de mercado: si un producto es superior, lo habitual es comercializarlo, no esconderlo. Varios analistas señalan que la medida podría responder a problemas de rendimiento o alucinaciones —el modelo «alucinaba más que un iluminado», según una fuente técnica— que prefirieron limar antes de exponerlo a críticas masivas.
La política se cuela en el debate
Algunos apuntan a que Anthropic habría chocado con intereses de la administración Trump —a mediados de 2026— y que la retirada sería una represalia. Otros ven la mano de Elon Musk, con quien Anthropic mantiene acuerdos de alquiler de infraestructura. Lo cierto es que no hay confirmación oficial de ninguna interferencia.
Mientras tanto, el usuario medio que esperaba probar el modelo se queda con la miel en los labios. Y la industria, con una nueva muestra de que en la inteligencia artificial, lo que hoy es gratis, mañana puede ser de pago —o directamente, no existir.