(mensaje citado en revisión)
Respecto al cambio de la "normalidad" es increíble cómo nos la han metido doblada y cómo el 98% se lo ha tragado sin rechistar. Me sigue sorprendiendo. Una anécdota:
Este puente cogí a la familia y nos fuimos un par de días a una pequeña ciudad castellana. Reservamos un hotelito con encanto con media pensión en un pueblecito a unos pocos kilómetros y disfrutamos, y mucho, del cielo azul castellano, de las vistas infinitas de tierras recias, y de viejas piedras señoriales de una ciudad proceresca venida a menos.
El desplazamiento estaba dentro de los límites permitidos, y la comida la arreglamos en terrazas que también están permitidas... es decir nuestra escapada fue 100% legal. No infringimos ninguna norma, y cualquier persona lo podría haber hecho. El coste de la escapadilla fue más que razonable.
Pues bueno, yo ya me imaginaba que iba a haber poca gente y pocos turistas, como están las cosas, pero la realidad ha superado todas mis expectativas: En la zona nueva/comercial los lugareños hacían su vida más o menos "normal", pero en cuanto te adentrabas en el caso histórico, no había nadie. Ni un turista, un sábado en pleno puente. Los bares y restaurantes de la parte histórica todos cerrados, se ve que no les compensa ni la terraza. Dantesco. Las fotos parecen de una ciudad desierta, como si hubieran tirado una artefacto artefacto peligroso de hidrógeno. Luego al ir y volver por la carretera, también poquísimo tráfico de coches, la mayor parte camiones.
¿Cómo es posible que la gente no quiera salir un poco a disfrutar de unos días de puente? Realmente no hacen falta restricciones, la gente ya se autorestringe, quedándose en casa voluntariamente. "Quédate en casa y perjudica a la economía" ha funcionado a la perfección.
También he notado agradecimiento en los hosteleros que como han podido nos han dado de comer, cuando veían que éramos de fuera y en familia, se les notaba agradecidos, contentos y nos han tratado maravillosamente bien. No creo que fuera por las cuatro cortesana que nos gastamos y que no creo que les solucionara gran cosa, creo que en el fondo era porque les recordaba la nostalgia de la vida que acabamos de dejar atrás, y que hay serias dudas que volvamos a recuperar.
Si se puede obtener alguna lección de lo dicho es que día a día, cada uno debe luchar por la normalidad (la de antes), cada gesto cuenta, y cada palito que pongamos en la rueda del NWO será en beneficio de todos.