Los mercaderes de ilusiones son los camellos del Renko, que parece ser que últimamente le pasan buena mercancía pero de los cuales no quiere pasarnos el teléfono a los otros videntes. Pero como la mercancía anda adulterada sucederá lo siguiente: "pero este destruirá los cuerpos y pudrirá las almas y aquellos que hayan mezclado (adulterado) el veneno (la droja) con su sangre serán como las bestias salvajes cogidas en la trampa". O sea que os volveríais muy locos. Conclusión: no hay que mezclar ni adulterar las drojas. Lo mejor parece que va a ser el SAPO BUFO, que viene sin adulterar de momento y sabiendo en todo momento el historial clínico del sapo bufo que vas a consumir. Ashtar
Yo soy prácticamente "nuevo" en el foro, aunque he estado mucho tiempo mirando sin comentar decidí hacerme cuenta y comunicarme por
@Nico y sus buenos hilos. Al final, he tenido un camino de vida y una "trascendencia" en función del aprendizaje de vida que he ido teniendo, y al leer algunos post como Nico y algunos usuarios que aportan muchísimo me doy cuenta de que cuando adquieres cierto nivel de trascendencia y elevación, terminas viendo que otras personas con ese mismo nivel, aunque con diferentes métodos, hablan de lo mismo, la única verdad latente.
Y al final, yo no soy un experto en Cristianismo, me he dedicado al paganismo y por último la alquimia, y estoy viendo que en el cristianismo, los grandes alquimistas previos al cristianismo dejaron oculto un mensaje muy bestia y sutil, donde está el origen de la creación y de la obra divina, preparado, esperando al día oportuno en el que vuelva a ser entendido, y para entender estos textos no es necesario estudiarlos, ni ser un gran experto teórico, sino elevarte en consciencia para entender su simbolismo, ya que el lenguaje en el que está escrito es el lenguaje del símbolo y las parábolas, que para gente común poco trascendida son cuentecitos e historias que entretienen con sarracena, pero para gente con niveles de consciencia y del ser algo más elevados es conocimiento primigenio.
Los antiguos egipcios transmitían el conocimiento mediante cuentos a sus alumnos, y aquel alumno aventajado que conseguía descifrar ese cuento obtenía el conocimiento eterno; el que no, contaría la historia por ser un cuento de generación en generación, hasta que alguno supiese entenderla, por eso los cuentos y leyendas/mitos han perdurado a día de hoy.
Pitágoras creó su escuela, y había dos tipos de alumnos, los acusmáticos y los matemáticos. Los acusmáticos eran discípulos que solo asistían a clases y aprendían mediante las ponencias, una capa de conocimiento superficial; los verdaderos discípulos del conocimiento eterno de Pitágoras, que mamó de sus viajes por India y Egipto, eran los matemáticos.
En esto pasa igual, puedes no entender a Renko, pero lo que no denota una cierta capa de elevación del ser o entendimiento del todo es el hecho de venir a reírte de él, y esperar su fracaso para auto-nutrirse.
Una cosa os digo, gracias a que os reís de él y upeais el hilo yo he conocido este hilo, y a través de este hilo he conocido a foreros como Nico, y algunos más que no recuerdo el nombre, y me ha ayudado mucho en mi camino hacia el saber o el ser.
Así que todo pasa por algo en esta vida; en vez de mirar la viga en ojo propio y no pretendáis del fracaso del otro una victoria vuestra, es en vano. Yo le doy un voto de confianza a Renko, no por lo que dice sino por lo que siente, y eso que expresa que siente yo también lo he sentido, y eso creo que es la verdad del ser de la que todos hablamos o anhelamos conseguir como estado permanente.
Por eso no le juzgo en su búsqueda, y le acompaño; si se equivoca al menos habrá sido un intento, un tiro errado, pero si nunca dispara nunca errará, y esto solo lo puede entender alguien que ha comprendido el camino iniciático de vuelta, por eso le ánimo y le entiendo, y veo a Renko reflejado en mí, porque para mí su mensaje fue y es la piedra filosofal alquímica, y he ido con amigos a zonas volcánicas a recoger lo que los textos antiguos llamaban el mercurio de los filósofos para elaborar la gran obra, y sí, he ido pensando "¿Y si esto es una fumada?". Pero lo bonito no es lo que obtienes del hecho en sí, lo bonito es el camino que recorres, y si resulta que el camino que has recorrido resulta ser el verdadero, tienes doble triunfo: el del camino recorrido y el de la meta; pero si resulta que la meta no ha sido la correcta, habrás aprendido del camino y esa noche que pasas con tus amigos bajo la luz de la luna esperando al amanecer, créeme, que no hay religión que explique ese sentir.
Por lo tanto, yo apoyo y acompaño a Renko, no por la importancia de la meta, que es algo que todos buscamos, sino por lo bonito del camino.
Y bueno, este es el tocho más profundo y largo que escribo en este foro, pero lo hago con toda la buena intención del mundo en señalar que algunas actitudes de risas y mofas no son para nada signo de una persona que busca trascender, sino un ego atacando a otro ego.
Un saludo y a
@renko decirle que estoy apuntando todo con creces. Pese a ser antidrogas y seguir siéndolo, he probado el ALUCINÓGENO ILEGAL y sé de qué está hablando Renko, una sensación de haber llegado, de total conexión con Dios; pero lo mismo que sentí eso, soy capaz de decir que ese no es el camino, solo es una zanahoria delante del burro: el burro ve la zanahoria y anhela ir a por ella, pero es un engaño. Hay que disentir y discernir, y para mí la verdad está en llegar a ese estado del ser mediante el auto conocimiento y el auto aprendizaje acercándose a Dios, no mediante drojas, aunque aquí matizo: el llegar ahí mediante una sustancia te hace ver que todo es mental, y es relativo, por lo que puede ayudarte a entender que todo el mundo y el universo es una trampa mental.
Cuidado con las drojas, solo una mente bien enseñada puede ser lo suficientemente fuerte para aprender de ellas sin necesitarlas.
Yo ya tengo todos los ingredientes, a la espera de la gran receta, guardando cada comentario de renko en un libro de anotaciones a mano.
Perdonad el tochaco, lo escribo desde el móvil y "sin pensar" es pura esencia de mi ser, un saludo