Según dice San Pablo la fé viene antes que las obras, lo cuál tiene todo el sentido. Se cree en algo primero, y después se obra en base a lo que se cree.
Dios envía a su Descendiente para mostrar a los hombres el camino de la salvación, que no es otro que el de la fé, con élla vendrán los milagros, las obras que se apartan de la ley de los hombres para ajustarse a la ley de Dios son la consecuencia. La victoria de Jesús sobre la gloria se manifiesta como la prueba viva de la promesa de la salvación.
Dicho en plata (o blasfemando), el Creador ve que su Creación no tiene conciencia de sí misma, por diversas razones que tienen que ver con el Diablo (el saboteador máximo) los hombres andan perdidos y por mal camino, no han servido de nada profetas ni prodigios varios, por lo que decide entrar El mismo en su creación con su 'avatar' para intentar 'explicarlo' todo de una manera clara: si creéis en mi Padre (que también es vuestro Padre) pasaréis la prueba, lo peor que os puede pasar es que os crucifiquen pero ya veis que luego se resucita. Cuando esto se comprende, que Dios existe, entonces desaparecen de nuestros corazones todos los jueces de la Tierra, entendemos que sus leyes son baratijas, y todas sus amenazas nos dan lástima. La presencia de Dios en los hombres (Espíritu Santo) los conduce por la senda correcta.
Disculpad la digresión, no me parecen off topic estos temas de corte espiritual siempre que no se caiga en discusiones bizantinas que no llevan a ningún sitio.
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