Obsesión (2026): la polémica sobre si la película criminaliza al hombre que desea
¿Es "Obsesión (2026)" una película que estigmatiza el deseo masculino o una advertencia sobre forzar el amor? Estrenada recientemente, la cinta ha generado un debate que trasciende la crítica cinematográfica. La trama sigue a un hombre que recurre a un hechizo para ser amado por una mujer, desencadenando consecuencias trágicas.
Un sector del público considera que la película criminaliza al varón que busca el amor, al presentar su deseo como patológico. "Se narra la tragedia de obligar a alguien a quererte mediante magia", resume un análisis, rechazando lecturas políticas. En el lado opuesto, hay quien ve una alegoría feminista sobre el consentimiento y la violación: la víctima del hechizo acaba convertida en una psicópata, una crítica a la falta de consentimiento.
Sin embargo, la película incluye un contrapunto: un personaje femenino con el que surge un afecto genuino y correspondido, aunque el final tampoco es feliz. Eso llevaría, según algunos, a que la cinta no tiene una lectura política unívoca. "Es de subnormales buscar una lectura política en esa película", se ha llegado a afirmar, calificando la obra como simplemente buena o mala en términos narrativos.
La calidad artística tampoco escapa al debate: mientras unos la califican de "muy buena", otros la tachan de "bastante mala" y critican a la protagonista como "disminuida mental". Lo que parece claro es que la película ha tocado un nervio cultural, reflejando la tensión entre el deseo masculino romántico y las normas de consentimiento actuales. Visto lo visto, no apta para quienes buscan certezas: ha logrado lo más difícil en el cine actual, que se hable de ella.