Odón Elorza acusa al técnico de la Real femenina de faltar a la ética
El exalcalde de San Sebastián no se ha mordido la lengua. Odón Elorza ha tildado de “falta de ética” la dimisión de Arturo Ruiz como entrenador del equipo femenino de la Real Sociedad, presentada justo antes del arranque de la Liga F. Lo que Elorza omite es que el técnico se ha limitado a ejercer una cláusula pactada con el club: pagar la compensación estipulada y marcharse. La ley está de su lado. La ética ya es otra cosa.
El contrato de Ruiz, como el de cualquier trabajador por cuenta ajena, contempla esa posibilidad de salida. Quien la usa no incumple nada; es un derecho. El reproche del veterano político, en cambio, se sitúa en un terreno menos firme. Sus críticos no han tardado en recordar un episodio incómodo: la defensa que Elorza hizo en su día de un tal Kote, una persona que acabaría condenada por abuso de menores. La memoria, en materia de sarracena, es selectiva.
El club, mientras tanto, guarda silencio. La afición especula con ofertas superiores o proyectos más ambiciosos como motivos de la salida. Lo que nadie explica es por qué un político debe erigirse en árbitro de la ética ajena cuando la propia deja agujeros. Al final, la dimisión de Ruiz queda donde empezó: una decisión contractual salpicada por una polémica que dice más del que acusa que del acusado.