Hacienda recurre a un software israelí con IA para monitorizar redes sociales
La Agencia Tributaria ha incorporado una herramienta israelí de inteligencia artificial, conocida como CharIA, diseñada originalmente para uso militar, con el objetivo de rastrear las redes sociales de los contribuyentes. La decisión ha reabierto el debate sobre la deriva del fisco bajo el Gobierno de Pedro Sánchez, al que algunos sectores acusan de haber convertido la inspección fiscal en una máquina de persecución.
El caso que ilustra la opacidad del método
Un contribuyente relata cómo, tras recibir una propuesta de liquidación por una herencia, se le acusó primero de una presunta donación y, al aportar pruebas bancarias, el fisco cambió el argumento a un exceso de adjudicación. La analogía que emplea es ilustrativa: le acusan de violación, demuestra que no, y le condenan por robo. Para muchos, este caso es un ejemplo de la arbitrariedad que puede amplificarse con la IA.
¿Control o persecución selectiva?
Mientras la Agencia Tributaria defiende la herramienta como un avance contra el fraude, las críticas apuntan a que el software, al carecer de las garantías propias de un entorno civil, podría usarse para vigilar a opositores políticos o a contribuyentes críticos. La aparición de listas blancas que eximirían a ciertos colectivos, como apuntan varias fuentes, alimenta la sospecha de que la lucha contra el fraude se aplica con criterios partidistas. La oposición, a través de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha calificado de sospechoso que no se investiguen las tramas de corrupción vinculadas al PSOE mientras se intensifica el cerco sobre el contribuyente medio.
El futuro del control masivo
La iniciativa no es un caso aislado. La generalización de la IA promete un control del individuo por parte del Estado a niveles de ciencia ficción, con redes de reconocimiento facial en estaciones y espacios públicos. Hacienda, con su nuevo software israelí, da un paso más en esa dirección. La pregunta que queda en el aire es si este arsenal tecnológico se usará para cazar a los grandes defraudadores o para ahogar al ciudadano de a pie.