Apagón total en Ceuta: las cámaras de la frontera sin señal
La ciudad autónoma de Ceuta, uno de los puntos más vigilados de Europa, lleva días sin ojos electrónicos. Todas las cámaras y webcams del perímetro están fuera de servicio. Nadie ha explicado de forma convincente por qué.
El apagón ha coincidido con un episodio de tensión en la valla, y las especulaciones se han disparado. Hay quien lo achaca a una avería generalizada; otros sostienen que se trata de un corte deliberado para que no quede constancia de lo que pasa en la frontera. La ironía ha adornado el asunto: el apagón ya ha sido bautizado como «ecoresiliente», un guiño a la jerga que todo lo vuelve política climática.
¿Disparos contra las cámaras?
La versión más contundente es que las cámaras no se apagaron, sino que fueron ametralladas. Circula con fuerza, aunque sin prueba visual. Precisamente, la falta de imágenes impide verificarla. Si fuera un ocultamiento, sería un precedente grave: dejar ciega la única frontera terrestre entre la UE y África.
La conversación pública ha recuperado además viejas propuestas de blindaje –concertinas y otras medidas más extremas– que horas antes se habrían descartado. El apagón ha reabierto la pregunta de fondo: qué está dispuesta a ocultar la administración en un punto caliente de la migración.
Por ahora, solo hay certezas negativas. No hay cámaras, no hay explicaciones y no hay imágenes. La valla de Ceuta nunca ha estado tan opaca, y mientras siga así, cualquier explicación oficial será recibida con escepticismo.