La fundación Omacom, impulsada por el creador de Omarchy Linux, ha recibido 8 millones de dólares en donaciones de un millón cada una procedentes de los consejeros delegados de Dell, Stripe, Cloudflare y Shopify, además del fundador de Twitter. El anuncio llega envuelto en una declaración de intenciones: financiar una supuesta lucha contra lo que el mensaje llama "wokeness" en Linux.
Quién pone el dinero y cuánto
La cifra es redonda: 8 millones de dólares. Cada uno de los donantes habría aportado 1 millón. Los nombres que aparecen son los consejeros delegados de Dell, Stripe, Cloudflare y Shopify, más el fundador de Twitter. La publicación que da origen a la noticia no detalla plazos, condiciones ni si el dinero es personal o corporativo.
Omacom es una fundación sin ánimo de lucro vinculada al creador de Omarchy Linux, una distribución que ha ganado visibilidad en los últimos meses. La estructura legal de la fundación no se especifica en el anuncio.
Qué significa "wokeness" en este contexto
El mensaje habla de donar para "luchar contra la wokeness en Linux". Es una expresión importada del debate cultural estadounidense y no tiene una definición operativa clara en el ámbito del software libre. En la práctica, se ha usado para agrupar críticas a códigos de conducta, políticas de diversidad en comunidades técnicas y moderación de foros.
Que cuatro directivos de empresas tecnológicas de primer nivel pongan dinero en una fundación de software libre con ese marco es lo llamativo. No es habitual que este tipo de donaciones se presenten como una cruzada ideológica.
El precedente que menciona el anuncio
El texto original añade una queja: "Recordad cuando incluso parecer mínimamente conservador provocaba expulsiones, censura y ataques". Es una afirmación sobre el pasado de las comunidades de software libre que no viene acompañada de casos concretos ni datos.
Esa narrativa de victimización es habitual en el debate público estadounidense, pero conviene tratarla como lo que es: una opinión del donante, no un hecho verificado. No hay cifras de expulsiones ni estudios que la respalden en el mensaje.
Lo que no se sabe todavía
No hay información sobre cómo se repartirá el dinero, qué proyectos financiará ni qué criterios se seguirán. Tampoco está claro si las donaciones son personales o compromisos de las empresas que dirigen. La fundación no ha publicado un plan de gasto.
Si el asunto te afecta económicamente o piensas donar a causas similares, verifica siempre la estructura legal y las cuentas de la entidad antes de mover dinero.