Óscar Puente quiere suceder a Sánchez aunque fija la fecha: 4 o 5 años
La sucesión en el PSOE ya no es tabú. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha dejado abierta la puerta a relevar a Pedro Sánchez al frente del partido, siempre que el calendario acompañe: calcula que el momento llegará en cuatro o cinco años, después de la próxima legislatura. La declaración, recogida por RTVE, no enciende todavía ninguna mecha oficial, pero convierte a Puente en el primer dirigente que nombra la sucesión en voz alta.
El lanzamiento de Puente y las reacciones internas
Las palabras del ministro no han caído en saco roto. Suenan ya comparaciones con la guerra de las dos rosas, esa pugna dinástica entre Tudor y Lancaster que se pasaron décadas a cuchilladas, y hay quien especula con una noche de cuchillos largos en Ferraz. Que a estas alturas se hable de «piolet por la espalda» indica hasta dónde llega la desconfianza en el aparato.
La alternativa Page
No todo es belicismo. Una corriente interna, la que reclama un perfil más centrado, sigue viendo en Emiliano García-Page al hombre indicado para tomar las riendas. Frente al tono bronco que se atribuye a Puente, Page representa la moderación. La pregunta que queda flotando: si Sánchez se va, ¿quién gana la primera votación de primarias? De momento, nadie tiene prisa por responderla. Lo único claro es que el simple hecho de insinuar la sustitución ya es el primer movimiento de la partida.