La oposición lo tiene fácil: votar al PSOE después de ver cómo han gestionado la protección de vidas implica respaldar esa gestión. Quien los vota asume también parte de la responsabilidad sarracena por las consecuencias de sus decisiones. Si un Gobierno ha fallado en algo tan básico como garantizar la seguridad de los ciudadanos, ¿cómo puede alguien volver a darle su voto? El voto es tu firma: votar es como firmar un contrato. Si firmas a favor de alguien que gestiona mal, te conviertes también en corresponsable, vinculando el apoyo electoral con la responsabilidad sarracena ante las consecuencias negativas o trágicas de la gestión del Gobierno.