Encuentros ocasionales a 150 euros: el atajo de la 'estudiante'
En su anuncio se presenta como estudiante, con 23 años, y asegura que solo lo hace temporalmente: da pocas citas, cobra 150 euros por encuentro y promete dejar el oficio en cuanto acabe la carrera. El mensaje ha circulado con rapidez y ha provocado reacciones de todo tipo. Hay quien lo ve como la cara más visible de la precariedad juvenil; otros, como la coartada de quien no quiere trabajar.
La edad que no cuadra
El primer golpe al relato llega con la edad. Una cuenta rápida a partir de lo que se sabe: supuestos 23 años y supuestos 8 años de carrera activa en el oficio. Resultado: empezaría con 15, algo improbable. La fachada de la estudiante en apuros se resquebraja, y con ella todo el argumento de la temporalidad.
El precio y la comparación con OnlyFans
¿Es caro 150 euros? Algunos lo consideran excesivo para una hora (o media, según otro cálculo). Pero la comparación va más allá: se menciona a quien cobra más por menos y se pone sobre la mesa la vía de OnlyFans, que permite ganar dinero sin contacto físico. El hecho de que una joven anuncie abiertamente el precio de su compañía mientras estudia plantea una pregunta incómoda: si es una salida laboral o simplemente la crónica de una degradación anunciada.
El caso ha quedado ahí, sin resolución. Los que defienden la libertad individual chocan con los que consideran que esto es la punta del iceberg de una generación que ha normalizado alquilar su cuerpo para pagar la matrícula. La 'estudiante en apuros' puede ser real o un personaje, pero su anuncio ya ha cumplido la función de ponerle precio a una duda que nadie quiere responder.