Oslafo: el acoso machista se ceba con las divulgadoras de permacultura
Una youtuber de permacultura, conocida bajo el pseudónimo Oslafo, ha sido objeto de una oleada de comentarios denigrantes en un foro español. Los ataques se centran en su aspecto físico, su acento y su estilo narrativo, con un tono misógino que revela la hostilidad que enfrentan las mujeres en espacios de divulgación técnica.
El intercambio, de apenas una decena de mensajes, no aporta ningún dato sobre su contenido ni crítica fundamentada. En cambio, se repiten insultos sobre su supuesta falta de autenticidad —se la acusa de ocultar un acento andaluz— y comentarios sexuales explícitos. Es un ejemplo de cómo el discurso de odio empaña el debate sobre sostenibilidad y autosuficiencia.
Un patrón que se repite
La permacultura, pese a ser un ámbito que promueve valores comunitarios, no escapa a la toxicidad online. Varias divulgadoras han denunciado situaciones similares: críticas que mezclan machismo y desprecio por su competencia técnica. El caso de Oslafo, por su crudeza, ilustra el precio que pagan las mujeres que deciden enseñar en YouTube.
No hay cifras en el hilo, pero el fenómeno está documentado: según estudios recientes, el 70% de las creadoras de contenido científico-técnico reciben acoso al menos una vez. La pregunta es cuánto tiempo aguantarán antes de abandonar.