Otegi califica de «buen patriota» al etarra del crimen de Mondragó
El líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha vuelto a poner el dedo en la llaga al referirse al conocido como «carnicero de Mondragó» —un miembro de ETA condenado por varios asesinatos— como un «buen patriota vasco». La declaración, recogida en medios y redes, ha reabierto el debate sobre la memoria histórica en Euskadi y la línea del independentismo vasco con el pasado de la banda terrorista.
Un apodo que remite a sangre y plomo
El «carnicero de Mondragó» es el alias con el que se conoce a un etarra que participó en acciones armadas contra miembros de la Guardia Civil y políticos constitucionalistas. Su figura es un símbolo para unos de la lucha armada, y para otros, del terror más despiadado. Que Otegi lo reivindique como patriota ha provocado una oleada de críticas, sobre todo entre las víctimas y los partidos constitucionalistas.
El PSOE, en el centro de la diana
Aunque las palabras de Otegi son directas, la discusión se ha extendido rápidamente al PSOE y a la figura de Patxi López, exlehendakari socialista. Los críticos recuerdan que López fue compañero del edil Isaías Carrasco, asesinado por ETA en 2008, y que luego pactó con EH Bildu para gobernar. La coincidencia temporal entre el crimen de Carrasco (viernes) y las elecciones generales de 2008 (domingo) ha alimentado teorías conspirativas que el hilo también recoge.
¿Dónde queda la memoria?
Mientras unos equiparan la declaración de Otegi con el blanqueo del terrorismo, otros recuerdan que figuras históricas como Franco también son considerados patriotas por una parte de la sociedad. El debate, lejos de cerrarse, deja en evidencia la dificultad de conciliar la convivencia democrática con un relato único sobre el pasado vasco.