Irene Montero lo ha vuelto a hacer: 10.927 euros de sueldo y un llanto que da la vuelta al mundo
Irene Montero lo ha vuelto a hacer. La exministra de Igualdad, ahora eurodiputada de Podemos, ha protagonizado otro momento de llanto y performance en el hemiciclo de Estrasburgo que ha corrido como la pólvora en redes sociales. Pero más allá del espectáculo, el debate de fondo apunta a su elevada remuneración —más de 10.900 euros brutos mensuales— y a la percepción, cada vez más extendida, de que su labor en Bruselas es más teatral que efectiva.
El salario que escuece: 10.927,44 euros al mes
Según los datos disponibles, Irene Montero percibe un sueldo bruto de 10.927,44 euros como miembro del Parlamento Europeo. Una cifra que choca frontalmente con su pasado de "cajera", etiqueta que ella misma ha usado para construir su relato de ascenso social. El contraste entre el origen humilde y el actual privilegio salarial es uno de los ejes de la crítica: muchos consideran que ese dinero, pagado con fondos públicos, debería traducirse en resultados tangibles, no en lágrimas y gestos vacíos.
El vídeo viral: ¿performance o desahogo genuino?
El momento captado por las cámaras muestra a Montero con la boca abierta, la mirada perdida y, según algunos testigos, sollozando mientras otros eurodiputados la ignoraban. Las interpretaciones divergen: hay quien lo ve como una reacción visceral a la falta de atención que sufre en la Eurocámara —donde "la tratan como a un ficus", se dice— y quien lo considera una puesta en escena calculada para seguir siendo noticia. El vídeo, que incluye también una breve canción, ha sido comparado con parodias y ha generado memes por doquier.
La acogida en el hemiciclo: soledad y desprecio
Varias voces señalan que Montero no es bien recibida entre sus colegas europeos. Se habla de que "no la escuchan, la ignoran como si fuera un mueble", y que incluso su propio grupo la mira con recelo. Este aislamiento, sumado a las constantes críticas internas en España por su pasado en el Ministerio de Igualdad —los casos de Monedero, la gestión de la Ley del 'Solo sí es sí'—, dibujan un panorama de declive para la exministra.
Con este nuevo episodio, Montero vuelve a copar titulares. Pero la pregunta sigue en el aire: ¿cuánto de esto es estrategia política y cuánto pura supervivencia mediática? El tiempo, y quizá las próximas elecciones, lo dirán.