Miles de multas por droga caducan en la Ertzaintza
¿Cuántas infracciones al volante se quedan sin castigo porque el laboratorio de la Ertzaintza no funciona? Según el sindicato Euspel, miles. La cifra no es teórica: una avería impide confirmar los test de drogas a conductores y, en paralelo, la Policía Científica arrastra un atasco con cientos de pruebas caducadas antes de ser cotejadas.
Una avería con miles de multas en el alero
La versión oficial apunta a un fallo técnico puntual. El sindicato Euspel lo califica de «dejadez» y denuncia que miles de infracciones queden «impunes». El doble problema es la clave: no solo falla el laboratorio, sino que las pruebas acumuladas caducan mientras esperan su cotejo en la Policía Científica. Resultado: expedientes que se archivan y conductores que esquivan la sanción.
Lo llamativo es la asimetría: a un particular se le cae la multa por un papel mal presentado; a un organismo público, la dejadez con cientos de pruebas no le cuesta nada.
¿Fallo técnico o protección interesada?
El escepticismo circula entre quienes siguen el caso. Hay quien ve demasiadas casualidades: que la avería aparezca justo cuando toca revisar determinadas pruebas y que se sacrifiquen otras para que el apaño no cante. Nada de esto está probado, pero la pregunta tiene sentido: ¿quién vigila a los vigilantes?
La cadena de impunidad queda perfecta: falta el test, caduca la prueba, se archiva el expediente. Y mientras tanto, el conductor no sancionado puede seguir conduciendo con la misma tranquilidad que los mandos responsables de la dejadez.