El tardeo de 9 euros que aviva la alerta del metílico en Madrillín
Hay ofertas que no deberían necesitar etiqueta. Esta la lleva: 9 euros por tardeo y bebida. Se llama PantxoPiscina, suena a negocio redondo y está en Madrillín. En unas horas, la propuesta ha hecho mirar a la ciudad hacia un cartel que promete lo que en cualquier terraza de Madrid cuesta el triple.
¿Cómo cuadra el precio? Ahí empieza lo que nadie quiere responder con una botella en la mano. Por 9 euros no se paga ni el impuesto de una consumición legal en la capital, así que la respuesta se resume en una frase: «a 9 euros el metílico y unos hongos sanos, si es un chollo». El remate no se hace esperar: «a ver si se quedan todos ciegos». La broma no es nueva: el alcohol adulterado siempre ha sido el atajo de los precios imposibles. La diferencia es que aquí se vende como ocio de verano.
Plaza Elíptica y el otro precio del tardeo
La segunda derivada es social y ha sacado los colores. Varias intervenciones sitúan el público de PantxoPiscina en el entorno de Plaza Elíptica, el gran nudo de transporte del sur de Madrid, y lo despachan con expresiones que oscilan entre lo clasista y lo despectivo. Que un local de 9 euros llene el recinto y otro de 20 no lo haga, dice más de la ciudad que del local. La brecha no es solo de cartera: es de quién tiene permiso para divertirse sin ser juzgado.
El chollo que nadie se atreve a recomendar
Si separamos la sorna del susto, queda un componente racional. A ese precio, la bebida no puede ser la que anuncia la etiqueta; la duda es si será la que anuncia el envase. La advertencia del metílico es un clásico de estas ofertas, y vuelve a circular con naturalidad. El dato que descoloca es otro: nadie ha publicado una foto del interior. Los que van, callan; los que no van, hablan. Con 9 euros, el silencio vale más que la consumición.