Pedro Porro se casa y sus hijos llevarán el apellido del chiste perfecto
¿Puede alguien llamarse Porro Hurtado sin provocar risas? Pues el futbolista Pedro Porro ha anunciado su boda y que sus hijos llevarán ese doble apellido. La noticia ha generado una carcajada colectiva en redes sociales y en entornos futbolísticos. Hay quien ya ha avisado de que el divorcio está más cerca por el simple hecho de tener que pronunciar ese nombre en el registro. Otro colega ha sugerido que, para la descendencia, mejor no dar fruto.
Los juegos de palabras no tienen fin. «Porro robado», «me la fumo», «lo va a dejar tieso al porro» o la recomendación de llamar al niño Canuto son solo algunas de las ocurrencias. Hasta ha aparecido el clásico que confunde a Romario con Ronaldo, demostrando que con el porro hasta la memoria se fuma.
Doble sentido asegurado durante generaciones. Porque en España, «porro» es cigarro de marihuana y «hurtado» es lo que hace quien se lleva algo sin que le vean. La combinación solo podía terminar en cachondeo generalizado. Y con una tradición así, el hijo de Pedro Porro ya nace con una carga a la espalda: la de vivir con un nombre que es, irremediablemente, un chiste.
Nadie sabe qué dirá el prójimo, pero lo que está claro es que la pareja ha renunciado a la discreción. O quizá pretendían justo eso: que sus hijos no pasen desapercibidos. Con un apellido así, lo difícil será pasar por el registro sin que se rían.