De 'Sopa de Ganso' a 'El Guateque': las comedias que doblan de risa
Hay una pregunta recurrente entre quienes se toman en serio el género más denostado del cine: ¿cuál es la película que te deja la mandíbula dolorida de tanto reír? La respuesta, tras las intervenciones del hilo, no es una. Es un canon. Y como todo canon, tiene sus bandos, sus herejías y sus olvidos imperdonables.
El consenso más repetido apunta a un puñado de títulos que aparecen una y otra vez:
Aterriza como puedas,
Top Secret,
El Guateque,
La vida de Brian y
Con faldas y a lo loco. La comedia absurda y la parodia salen bien paradas, con una defensa explícita del género: «el absurdo y la parodia está muy subestimado. Te ríes y ya está, sin tener un final que te deje pensando». Frente a eso, los clásicos de Billy Wilder y los Hermanos Marx reclaman su trono con argumentos de peso.
Billy Wilder, el director más representado
Una de las conclusiones que deja la conversación es la hegemonía de
Billy Wilder, al que se atribuye ser el director más representado con cuatro películas en las recomendaciones.
Con faldas y a lo loco,
El Apartamento,
Primera Plana y
¿Qué pasó entre tu padre y mi madre? aparecen citadas por distintos participantes. De la primera se destaca su condición de obra maestra absoluta; de la segunda, que «salen corbatas, es en blanco y negro y el nombre del director es molón».
Primera Plana recibe una descripción entusiasta: un director de diario, periodistas y un condenado a muerte en Estados Unidos, con Jack Lemmon y Walter Matthau en el reparto. La combinación Wilder-Lemmon-Matthau funciona como sello de garantía para varios de los que intervienen.
Los Hermanos Marx y el humor que no envejece
Si hay un nombre que se repite con veneración es el de los
Hermanos Marx.
Sopa de Ganso recibe una recomendación que merece reproducirse: «Dura 66 minutos y nunca he visto una comedia mejor. Una joya de los hermanos Marx que poca gente ha visto». La brevedad como virtud, la densidad de gags como argumento. También se insiste en que, vistas todas más de una vez, siguen arrancando sonrisas.
El humor clásico tiene otros nombres propios en la conversación:
El jovencito Frankenstein,
Arsénico por compasión,
La fiera de mi niña y el cine de
Harold Lloyd, del que se recuerda un ciclo emitido en La 2. Louis de Funès y Jacques Tati aparecen como olvidos que alguien se encarga de reparar.
La escuela española: de Ozores a Torrente
El cine español tiene su hueco con nombres que no sorprenden:
Esteso, Pajares y Ozores.
Los Bingueros,
Yo hice a Roque III y
Los energéticos se citan como ejemplos de un humor que, según se argumenta, encaja con la realidad actual. La escena de la sauna de
Los energéticos se menciona como momento cumbre. También
Torrente 1 y 2, con la advertencia de que son «muy bastas» pero funcionan como espejo de la actualidad.
La comedia francesa tiene su defensa:
La cena de los idiotas, en su versión original y en el remake, se lleva elogios. Y
Amici miei aparece en una lista personal que recorre las etapas vitales:
Los dioses deben estar locos en el colegio,
Regreso a la escuela en el instituto,
Lock & Stock en la universidad y
Amici miei después.
El factor edad y la versión original
Una de las aportaciones más interesantes es la teoría de la ventana de edad: «La clave es tener entre 12 y 14 años. Ya pillas la mayoría de las gracias pero al mismo tiempo te sorprenden». Con esa edad, ver por primera vez
Aterriza como puedas o
Desmadre a la americana resulta insuperable. La nostalgia como variable explicativa del humor.
A eso se suma una recomendación técnica que genera acuerdo: verlas en
versión original. El doblaje, se sostiene, destroza las gracias. Quien haya intentado seguir el slang de
Lock & Stock o
Snatch en versión doblada sabe de qué se habla.
El Guateque y la risa de principio a fin
Si hay un título que se lleva la palma en intensidad, es
El Guateque. Un participante lo describe sin matices: «la única vez en mi vida que he estado partiéndome el culo desde que comienza una película hasta que sale el cartel de the end». Dolor de barriga, mandíbula dolorida, carcajadas. La experiencia se atribuye también a la compañía, pero el mérito de la película queda fuera de duda.
La vida de Brian aparece como obra maestra y
Algo pasa con Mary como comedia de referencia más reciente.
Superbad,
Borat y el humor negro de Todd Solondz completan un panorama que va de los años treinta a la actualidad.
El punto exacto donde el análisis se atasca es el mismo donde empezó: no hay una película, hay una edad, una compañía y una versión original. Y sobre eso no hay datos.