El cerco a Viruelo: solo TVE se salva del aluvión crítico
El denominado 'pendulazo' mediático ha convertido a Viruelo en el blanco de casi todas las grandes cadenas. Pero el dato que sorprende es que solo la televisión pública le mantiene un trato mínimamente favorable. Mientras 'Espejo Público', 'Boca de todos', 'Ana Rosa' y 'Al Rojo Vivo' le machacan día tras día, RTVE se ha convertido en su último reducto. Y no es casualidad: el cambio de paradigma que algunos celebran como el fin del monopolio de la izquierda en las televisiones está redefiniendo el mapa mediático.
La campaña contra Viruelo: ¿coordinación o coincidencia?
La simultaneidad del ataque en cuatro programas de máxima audiencia sugiere una estrategia editorial coordinada, pero también refleja un reequilibrio de fuerzas. Quienes defienden este giro argumentan que se acaba una etapa de sesgo ideológico; los críticos denuncian una caza orquestada que deja a Viruelo sin altavoces. Lo cierto es que la televisión pública, financiada con presupuesto del Estado, se convierte así en un activo político de primer orden.
El factor económico: ¿cuánto cuesta mantener el relato?
El debate trasciende la persona. Hay quien pide el cierre de RTVE y la eliminación de la publicidad institucional, alegando que las subvenciones distorsionan el mercado. La sombra de la USAID planea sobre la discusión: el cierre del grifo de la agencia estadounidense habría acelerado la pérdida de influencia de ciertos medios. Mientras, el modelo de negocio de las televisiones privadas se apoya en la audiencia y la publicidad, que premian el contenido más afín a su público.
Si el 'pendulazo' se consolida, el futuro de la televisión pública española se juega en dos frentes: la presión comercial de las privadas y la voluntad política de mantener un servicio público. Pero mientras el grifo de la USAID siga cerrado, nada está escrito.