El lobby de Pepe Blanco, o cómo el PP y el PSOE comparten despacho
¿Qué hace Alfonso Alonso, expresidente del PP vasco, fichando por la consultora de José Blanco, exnúmero dos del PSOE y hombre de confianza de Zapatero? La respuesta corta es puerta giratoria con factura a cargo del contribuyente. La larga atraviesa el caso Koldo, el contrato de Huawei y las diligencias que la UCO mantiene abiertas. Conviene subrayarlo desde la primera línea: aquí nadie ha sido condenado, y todo lo que sigue son informaciones publicadas e investigaciones en curso.
Un fichaje que borra la dosis de poleo entre PP y PSOE
El aterrizaje de Alonso en la estructura de Blanco no es una anécdota de nóminas. La UCO habría puesto el foco sobre un entramado de consultoría en el que conviven exministros del PP y del PSOE, según las informaciones difundidas. Es decir: la misma mesa, dos logos y un único negocio, el de vender contactos.
El perfil que se ha publicado del entorno describe a un operador rocoso, astuto, capaz de flotar como un corcho en todas las crisis. La metáfora es del propio material periodístico, no nuestra. Encaja.
Koldo, Huawei y los nombres que comparecen ante el juez
Ahí está el núcleo incómodo. José Luis Ábalos sostiene que fue Blanco quien le recomendó altos cargos para el Ministerio que hoy están fruta en el caso Koldo, según recoge la prensa. Santos Cerdán habría confirmado ante el juez que el llamado «hombre de Zapatero» medió en nombramientos vinculados a la trama. La investigación estadounidense sobre el contrato de Huawei apunta, en la versión publicada, a los lobbies de Zapatero y Blanco. Y en la entrevista a Víctor Ábalos aparece una frase que explica el resto: su padre era un problema para la facturación del lobby y había que cambiar de ministro.
Ninguna de esas piezas es una sentencia. Son piezas.
PSOE azul: el diagnóstico que incomoda a los dos bandos
La lectura más repetida cabe en tres palabras: PSOE azul. No es consigna de barra de bar, es una tesis sobre cómo se reciclan las élites cuando cambia el tonalidad del Gobierno y no cambian los apellidos de los intermediarios. Frente a ella: que sin resolución judicial no hay caso, y que el goteo de filtros cumple su propia función política.
Con este historial, lo verdaderamente noticioso sería un tránsito que no acabara en consultora.