La salazón es un método de conservación ancestral, de cuando no existían frigoríficos. No tiene nada que ver con que el pescado sea "salado de por sí", que no lo es.
La carne se pudre igual o más rápido, pero históricamente se solucionaba de otras formas (curado, ahumado). El pescado, al ser más perecedero y con ciclos de captura masivos (como las sardinas), requería un procesamiento rápido y masivo. La sal era barata y efectiva.
La clave no es solo quitar las vísceras. Es la deshidratación. La sal extrae el agua por ósmosis, creando un entorno donde las bacterias no pueden proliferar. Sin agua, no hay putrefacción.
Si te fijas, la mayoría de pescados de salazón tradicional son pequeños y grasos (bacalao, anchoa, sardina). Grasa + sal = sabor potente y conservación a largo plazo. Una solución práctica de la economía de subsistencia, no un capricho gastronómico.
Hoy en día es una tradición y un producto gourmet, pero en su origen era pura necesidad. Como casi todo.