Playmobil lanza una abuela con gatos y desata una guerra cultural
Hace algo más de un año, Playmobil metía en su catálogo Special Plus, vendido en El Corte Inglés, una figura de una señora mayor con gatos, gafas de pasta y jersey morado. Lo que parecía una apuesta inofensiva por la diversidad generacional ha terminado por reabrir una herida más profunda en la compañía: la acusación de estar más pendiente de la agenda social que de sus cuentas.
El set, bautizado como “Abuela Con Gatos”, ha levantado ampollas por partida doble. Quienes lo ven como un simple producto entrañable se ríen de los detalles; otros lo interpretan como un gesto forzado de corrección política. La polémica, sin embargo, se ha concentrado en un único punto: Playmobil reconoce que la caída de ventas le impide afrontar nuevos moldes y, al mismo tiempo, ha estrenado uno para una figura con velo. Esa aparente contradicción ha puesto el foco en la estrategia de la marca.
La crisis de los moldes como termómetro
El argumento de fondo es económico. La juguetera alemana atraviesa un frenazo comercial: los números no cuadran y la dirección asegura que no puede invertir en nueva herramienta. Aun así, la aparición de una figura femenina con hijab —y, según algunas fuentes, un molde en exclusiva para esa pieza— choca frontalmente con el discurso de austeridad.
Hay quien sostiene que la decisión responde a la presión por la representatividad en la industria del juguete. Otros ven un desmarque publicitario aprovechando la coyuntura. Entre medias queda una pregunta incómoda: si los recursos son tan limitados, ¿por qué se destinan a una pieza que no responde al perfil de comprador clásico?
La controversia ha vuelto a poner sobre la mesa la deriva identitaria de las grandes marcas de juguetes. El riesgo de la compañía es claro: contentar a un público nuevo sin enfadar al tradicional. Por ahora, las imágenes de la abuela con gatos y la figura con velo coexisten en el escaparate. El tiempo dirá si la estrategia renta o si el intento de agradar a todos acaba siendo un tiro en el pie.