El diario del peregrino de Macarju choca con Carlos Jose Lopez
El hilo se llena de etapas del Camino de Santiago y de ciudades europeas. Y a mitad de tramo, un forero le dice a Macarju que eso no va aquí. Macarju contesta que él solo es el mensajero y que había más mensajes igual de poco «fotográficos».
Qué se ha sabido
Macarju encadena destinos sin parar. Praga con su torre del reloj y la Casa Danzante de Frank Gehry, inspirada en Fred Astaire y Ginger Rogers. Viena: ayuntamiento, Parlamento, Ópera, la Catedral con techos de azulejos y una boca de metro histórica. Budapest, con la fachada del Parlamento húngaro de
más de 200 m y el Puente de las Cadenas. La
Catedral de Burgos, de la que dice que no ha visto otra con esa cúpula ni con esas columnas decoradas. El Cid en Burgos. Nantes y su parque de las Machines de l'Ille. Mont Saint Michel, que presenta como el
segundo monumento más visitado de Francia tras la Torre Eiffel. La aguja de
150 m de la catedral de Ruan. El cementerio estadounidense de Normandía.
También viaja a Suiza: el León Herido de Lucerna, que cuenta que recuerda a
más de 700 mercenarios de la Guardia Suiza. Y cuelga el «Diario de un Peregrino», un amigo de
más de 70 años que hace el Camino desde Almería, ya con
más de 20 etapas, durmiendo donde le dejan: comisarías, pabellones o colchonetas de bomberos. Macarju publica las etapas y las fotos sin rostro del caminante.
Otros se mueven. pptronic sube Jaén, el desierto de Almería y Caen. Catalinius,
Varosha, la ciudad fantasma de Chipre, y recuerda la Resolución 550 del Consejo de Seguridad de la ONU, del
11 de mayo de 1984. Oxido de etileno, un crepúsculo en
latitud 54 con el crepúsculo civil a las 22:46, y una foto que cumple
dos años y un día. Nuucelar discute con Macarju sobre el Tirol del Sur: idioma alemán e italiano, comida más bávara que italiana. sinosuke cuenta una jornada de pesca en Tenerife en la que un pez espada se enredó en las redes nada más largarlas.
Coronita insiste en que sus fotos son
«hecha con el móvil, sin más»: girasoles, el Lago Enol en los Picos de Europa, acantilados de Malta. Hairat4ever pregunta cómo subir una foto grande desde el móvil y n_flamel le responde: reducir el tamaño o usar un portal de subida.
Dónde está la bronca
Carlos Jose Lopez corta el diario del peregrino: «Por qué no te abres un hilo sobre tu camino de Santiago? Este hilo era para fotos especiales, no para que nos cuentes tu excursión». Macarju no lo acepta. Dice que es «curioso» que se le otorgue el poder de decidir qué es válido colgar, y que igual de poco fotográficos son otros mensajes del hilo. Añade que la excursión no es suya, que él solo es el mensajero, y que además pensaba colgar su propia experiencia en el Camino. La discusión no pasa de ahí: nadie más entra a mediar y el diario sigue.
Qué cambia respecto a antes
El pique por la calidad se enfría y entra uno nuevo: qué se puede colgar. Macarju ya no discute técnica, discute propiedad del hilo. Y el tramo gana un protagonista que no escribe: el peregrino de Almería. Dos veces se anuncia su llegada. Primero Macarju despide el relato con la etapa 51, la entrada en Santiago. Después cuenta su propio regreso: segundo Camino, esta vez el Inglés desde El Ferrol, cinco etapas y
28 km el primer día, con Pontedeume, hórreos y las nieblas de Hospital de Bruma en agosto. Vuelve a hablar de albergues municipales, credencial y sellos. Y lo deja abierto: «ya pensando en el próximo Camino».
Lo que traen las anécdotas
Macarju cuenta que se cruzó con Hugh Grant en Berlín y que se le rompió un mito. La mujer que acompañaba al actor fue la que le apartó. Astartée responde a una foto suya de un monumento: pensó que le había borrado la cabeza de la imagen. Macarju le explica que el monumento a la fe descubridora no es Colón, sino un monje que mira hacia las Américas. Otra: las figuras de escayola que le llegaron
hechas pedacitos y que «revivió» a lo Dr. Frankenstein. Catalinius dice que dan grima y Macarju contesta que son sus criaturas y se las quiere igual. Y en San Sebastián recupera sitios: el Peine de los Vientos de Chillida, el Kursaal de Rafael Moneo, el Hotel María Cristina. Aparece Fernando Múgica: el despacho de abogados donde tenía su sede el primer trabajo de Macarju fue suyo.
Las fotos de este tramo
Coronita aporta una postal de invierno y Macarju le responde que el mar parece «oro fundido». Este le devuelve una dalia amarilla y ella le contesta que el amarillo es su color preferido. Passenger resume el ánimo general: no quiere mirarlo en serio porque le da envidia. Y n_flamel pregunta por las marismas: Macarju contesta que son las del Odiel, en Huelva, junto a la desembocadura. Hipotecator, sobre el peregrino, lo resume sin más vueltas: «ole sus huevos, sus pies, su mente».