Dinosaurios para vender gasolina: el nuevo Moeve
Cepsa ya no es Cepsa. La antigua petrolera española, controlada desde hace unos años por un fondo soberano de Emiratos Árabes, se ha rebautizado como Moeve y su nueva campaña publicitaria ha decidido que el origen de la gasolina es un dinosaurio de Parque Jurásico. La compañía promete dejar de vender combustibles fósiles, pero el mensaje suena a humo para muchos: el reptil prehistórico es el protagonista del anuncio mientras el surtidor sigue lleno de diésel.
El fondo científico del anuncio
La ocurrencia no es tan descabellada. El petróleo es carbono que estuvo en la atmósfera y fue enterrado por organismos de hace más de 250 millones de años. Según el modelo GEOCARB, en el Jurásico la concentración de CO2 rondaba las 2.000 ppm, cinco veces más que las 380 ppm actuales. En el Plioceno, los niveles eran similares a los de hoy, en torno a 400 ppm. Así que la campaña tiene un poso científico, pero la realidad es tozuda: la empresa seguirá vendiendo gasoil y gasolina a espuertas mientras exista demanda.
Los críticos señalan que el rebranding costará una fortuna en carteles azules, sin contar las toneladas de CO2 que emite fabricarlos. Y no todos creen que el mensaje cale: el comprador de un vehículo de bajo coste, con más prisa que conciencia ecológica, probablemente no se detenga a pensar en el origen geológico del combustible.
El dato que descoloca
Los dinosaurios se extinguieron, se dice, por un cambio climático. Ahora la nueva Moeve los resucita en su publicidad para vender el combustible que los mató. ¿Ironía o simple marketing? Nadie lo sabe. Pero el detalle de que el CO2 de la era jurásica multiplicase por cinco el actual le da una vuelta de tuerca incómoda al relato ecológico de la petrolera.