El Gran Capitán, el estratega que ninguna escuela explica
¿Quién fue El Gran Capitán? Si ha tenido que pensarlo antes de responder, forma parte de la mayoría silenciosa. El militar que, según quienes lo estudian, convirtió la infantería española en la mejor del mundo y alumbró el modelo del Tercio Español no asoma en el currículo escolar. Su gloria se queda en los manuales de los aficionados mientras el sistema educativo pasa de largo. La pregunta es vieja y la respuesta, cuando llega, suele ir de costes.
La excusa del presupuesto, con pizarras de por medio
El argumento más escuchado para justificar el vacío es una broma con fondo: no hay dinero para pizarras en las que dibujar la talla del personaje. Como ocurre con otras ausencias sonadas de la educación pública, la falta de recursos se convierte en excusa para no lidiar con un contenido incómodo. La ironía es que el propio personaje, comparado con Cayo Mario, parecía hecho para la épica de un temario: un estratega que humillaba a sus rivales sin necesidad de gastar pólvora en la leyenda.
Hay además quien apunta a que no es un olvido casual. La lengua y la identidad de un país no están ahí por casualidad, y el hueco que ocupa El Gran Capitán en la memoria oficial dice más de lo que se quiere heredar. Quizá la respuesta sea tan incómoda como la pizarra vacía: no se enseña porque no interesa, y no interesa porque cuesta dinero. Con el presupuesto congelado, la historia se queda sin tiza.